30/12/2012

Las uñas



Todos mis intentos de convertirme en una chica con glamour caen en saco roto. Acordaros de mi experiencia dorada con los polvos de Givenchy. Pero yo no cejo en el intento. A cabezota no me gana ni Dios. Así que, cuando la Dra BellaDonna, una de mis R2, me contó su secreto para tener unas uñas perfectas, no pude resistirme. El trabajar como anestesista me sirve de excusa para tener unas uñas cortitas y sin pintar. Las que he tenido desde que tengo uso de razón. Más limpias a medida que los años pasan, eso sí. La Dra BellaDonna, en cambio, lleva unas uñas de un largo perfecto, pintadas con una exquisita manicura francesa. 
- ¡Qué bonitas tus uñas! - le digo, cuando se quita los guantes después de intubar. Sí, ya sé que tendría que estar a los fallos posibles que pueda cometer, pero la Dra BellaDonna es buena residente y yo soy débil a fin de cuentas. Y ya me había fijado en las uñas a través de los guantes cuando ella sujetaba la mascarilla en la cara del paciente.
Ella sonríe y me susurra:
- No son mías. A 4.50 en Mercadona. 
- ¿En serio? - la información me sacudió como un martillazo - ¿Quieres decir que yo (¡YO!) puedo tener mañana mismo esas mismas uñas perfectas? 
- Claro - contesta ella, sonriendo.
Yo no podía creer en mi suerte. Dicho y hecho. En cuanto pude, me hice con un juego de uñas para lucirlas en Fin de Año. Pero las uñas postizas con manicura francesa no están diseñadas para mi vida de trote con dos niños y una casa llena de familia política pasando las navidades. 
Acababa de terminar de hacer unas albóndigas cuando me doy cuenta de que una de las uñas (concretamente, la del dedo índice) ha desaparecido. ¡Cielos! Busco en el suelo y en la encimera de la cocina sin localizarla. Y vuelvo, lentamente, la vista al caldero con las albóndigas haciendo chup, chup. La escena se me aparece como si estuviera viéndola a cámara lenta. Mi suegra llevándose una albóndiga a la boca y encontrándose la uña perdida. 
- Es que en el Roscón se pone un haba y en las albóndigas una uña con manicura francesa, je, je - explico yo, en mi visión. 
Mientras decido qué hacer con las albóndigas, me pongo a recoger la ropa de la lavadora y ¡ZAS!, de pronto, me doy cuenta de que el dedo anular y el meñique también están huérfanos de uña. Han emigrado en busca de mejores perspectivas, como si fueran un españolito cualquiera. 
El efecto es tan penoso que decido quitarme el resto. Pero las muy cabronas están pegadas a mis uñas como lapas. No salen. Busco en la caja una solución. Pone "las uñas se quitan con nuestro producto especial X", que, por supuesto, no viene incluido y, por supuesto, yo no he pensado siquiera en comprar. Tres o cuatro tirones más acaban con la resistencia de las uñas restantes de la mano derecha, pero a las de la izquierda no hay quien las quite de sus puestos. 
- Ejem, cariñoooo - le digo a mi santo - ¿puedes ayudarme con un pequeño problemilla de nada?
Él me mira las manos, anonadado.
- Pero...¿qué es esto? ¿Te has comido las uñas?
- Ejem...no. Las mías son las pequeñas. Las otras son postizas - lo digo bajito, hablando para mi cuello. Los secretos de una  para estar sexy no deberían ser conocimiento de la parte contraria. Pero, en fin, hay veces que no queda más remedio - ¿Puedes ayudarme a quitármelas?
Él menea la cabeza, partido de risa.
- Lo que no te pase a ti....
Pero me quita las últimas piezas de mis garras de sexy lady devolviéndome al estatus de simple mortal. 
Y es que, queridos Jomeinistas, creo que me voy a quedar con uñas cortas por una larga temporada. 



18 comentarios:

  1. Te comento, reina. A mi me pasó algo parecido solo que en vez de en la cocina fue en el baño, tuve una urgencia y al limpiarme se fueron varias uñas con el papel... He sido el hazmerreir de mis amigas, el caso es que ahora me las pongo en la esteticista de porcelana. Mano de santo, y nunca mejor dicho, maravillosas siempre yendo una vez al mes a retocar.

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  2. Por favor, en próximos post cuéntanos quién encuentra la albóndiga con premio, jajajajaja.
    Un beso y feliz año

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  3. Pues que quieres que te diga Jomeini, yo me las dejaría bien largas porque en estos tiempos que corren y contra la ralea que nos gobierna hay que defenderse con uñas y dientes. Feliz 2013.

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  4. ¡Jajaja! ay pobre, qué jaleos por estar bellas. Si funciona lo del atragantamiento, llámame para contarme cómo hacerlo ;)
    Un beso y feliz año doctora.

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  5. Yo me las puse cd me casé y aun recuerdo la grimilla q me daba! Aparte de q, la falta de costumbre, no podia ni agarrar un boli con ellas! De hecho tuve guardia la semana preboda y mis amigas del hospi se burlaban de mi y mis superuñas,asi q una y no más

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  6. Jobar Jomeini, que hartón de reir me acabo de pegar. Con todos mis respetos sea dicho

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  7. jajajajaja pero no nos dejes así, ¿a quién le tocó la albóndiga con sorpresa? jajajajajaja
    yo creo que a mí me hubiera pasado lo mismo...

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  8. Bego, no se lo digas a nadie, pero las congelé para un día que estemos solos mi santo y yo. No podía arriesgarme...

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  9. A la madre de una amiga, que se las puso para una boda, se le cayó una mientras pelaba los langostinos.

    Desde que me lo contó la imagen de la uña rojo pasión mezclándose con las cáscaras de langostinos me persigue en mis peores pesadillas.

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  10. jajajaja Jomeini , que bueno, hay pobre suegra si no te llegas a dar cuenta jajaja.
    Seguro que estás estupenda con tus uñas cortitas y que a tu santo no le importa,no sea que le claves una en su espalda y se quede allí pegada jajaja.
    Feliz 2013 ,besos :)

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  11. Buenas doctora!
    Soy una estudiante de medicina que, en tiempos de baja moral con esta dichosa carrera, se reconcilia con la medicina a través de tu blog! Hacía mucho que no me metía y la verdad que estaba un poco enganchada a los líos de Jomeini (soy de la generación Anatomía de Grey, qué le voy a hacer!). Me alegra saber que ya tienes un libro de ella y, encima, con varias partes:) Sabes si ya está por Sevilla? Un saludo y perdón por el offtopic

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    1. El libro lo puedes conseguir encargándolo en tu librería habitual : " El blog de la doctora Jomeini" de Ediciones Tombooktú, distribuye Sgel. Un besito y ánimo con esta dichosa carrera

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  12. Eso le pasó a Monica Geller en un capítulo de Friends :)

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  13. Ja, ja, ja!! A mi se me cayó una en una reunión en el despacho de mi jefe. Con el pie la empujé y la cogí para luego pegármela con un poco de celo. Al llegar a casa me las quité. Hace poco probé la manicura permanente (shellac). Una maravilla: he tenido las uñas impecables casi un mes y a prueba de tareas domésticas y pequeños Terremotos. Además no se me abrieron ni partieron las uñas, algo muy habitual en mi.

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  14. Y menos mal que eres anestesista, ¿te imaginas a tu R2 de Gine o Uro tras una exploración, guante desgarrado y faltando la pieza? ¿Quién es la valiente que lo explica? jajaja.

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  15. Mira siempre le he dado vueltas a lo de las unñas postiza precisamente porque he soñado siempre con que me podrían pasar cosas pareceidas a las que cuentas, asi que por ahora desisto....

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  16. Jajajajaja, aissss de verdad que lo mismito me podría pasar a mi

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  17. Lo de las uñas postizas da para mil historias.
    En una boda, una de mis tías tuvo la genial idea de ponerse uñas postizas...
    Pues una de ellas acabó en el escote de la madrina: se debió caer cuando mi tía le colocaba una flor en la chaqueta, pero la pobre mujer no lo notó hasta que estaban en mitad de la ceremonia y "algo" le rascó un pecho. El bote que pegó y el gritito fueron tan graciosos que hemos visto miles de veces el vídeo de la boda solo para reírnos con la cara de susto que pone la buena mujer en la iglesia.

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