En la clase de Susanita, este año, hay un niño nuevo que padece acondroplasia. Vista la que me hizo pasar el Terro la última vez que nos cruzamos con alguien afecto de esta enfermedad, le expliqué a mis hijos el primer día que su compañero era un niño normal como los demás, pero que tenía un problema en sus cromosomas. Siguió a esto una explicación, digna de "Erase una vez la vida", de lo que son los cromosomas y demás. Pero lo entendieron. Veréis.
Este fin de semana lo hemos pasado con ellos en un hotel en el sur de la isla (unas minivacaciones para matar el mono de no haber tenido vacaciones reales). En cuanto vieron el jacuzzi que había cerca de la piscina, los dos se volvieron locos.
- Vamos al jacuzzi, vamos al jacuzzi - gritaban.
Pero en la entrada, un cartel bien grande decía: "Prohibido a menores de 14 años".
- Mirad lo que pone ahí - les avisé.
- No pasa nada - argumentó Susanita - Como yo soy tan alta, les puedes decir que tengo 14 años. Y que el Terro tiene un problema con sus cromosomas. Y santas pascuas.
Le solté una carcajada. Y pedí permiso. Se ganaron el jacuzzi.





12 comentarios:
No cabe duda de que tus hijos son muy inteligentes XDDDD
¡Estos niñossssssssssss!
Jaaaaaaaaaaaaaaaajajajajaja!
Vamos, vamos... se quedaron con la copla!
que bien que haya madres que sepan explicar a sus hijos el porque de lo diferente. tengo una hija de 4 años con acondroplasia y no siempre es tan facil, habria que dar mucha educacion a los padres para no quedarnos en un simple "enanito". el simple hecho de que no menciones ni esta palabra en tu post dice mucho de ti. gracias de nuevo y de corazon¡¡¡
jajajajajajajajja
Qué listos sonnnnnnnn!!!!!
Al final va a resultar que los tiranos tienen razón cuando afirman que no interesa gente culta. jajaja ¡¡¡amordázalos!!! jajaja
No deberían banalizar las enfermedades y tu no deberías permitírselo.
Por supuesto anónimo, nadie banaliza las enfermedades. Enseño a mis hijos que una persona con una enfermedad puede hacer una vida normal como el que no la tiene. Y eso es precisamente lo que tengo que hacer.
Jjajajaj menudo par!!!
jajaja, estos niños son únicos!!!
Paso por aquí con un poco de atraso :-/
No sé bien a qué te refieres, Anónimo. Es decir, quizás estoy entendiendo mal, pero a mí no me parece nada mal que los niños vean y aprendan que las enfermedades (y las cicatrices, que es lo que me toca) forman parte normal de la vida. Y como parte normal de ellas, no hay que encontrarles nada raro, ni asombrarse ni guardarles reverencia.
Los que somos distintos agradecemos las preguntas directas con miradas a los ojos, mucho más que los susurros y miradas de medio lado.
¡Cómo me gustan tus hijos, Jomeini!
Tengo que decirlo de nuevo, jajajaja, saliente de guardia, varias gestiones y recados hechos, varios a ordenador así que me doy el premio: una de Jomeini (nunca es una, siempre hay más) y no puedo parar de reír.
Ahora sí me voy a por mis tres pitufos (a los que no veo desde ayer y tengo besos y mordiscos para dar y vender).
Eres un regalo, gracias.
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