29/4/2011

Taller de Anestesiología 2.0 (otra vez)


Antes de abandonar la presidencia de la Academia de Cine, Álex de la Iglesia dijo algo que resume lo que pinta un taller de uso de la web 2.0 en un Congreso de Anestesiología: "Internet no es el futuro, es el presente". No tenemos excusa para quedarnos atrás. Dentro de nada - ya - nos veremos obligados a trabajar con Google Docs, a compartir archivos vía Dropbox, a actualizarnos mediante twitter, a recopilar las páginas que nos interesan mediante un lector de feeds...Y no hay excusa posible para no usarlos. No hay excusa porque para eso (para todo aquel que no sabe nada de nada de la web 2.0 y nunca se atrevió a preguntar), está diseñado el taller de Anestesiología 2.0 del Congreso SEDAR 2011. Para que el "cavernícola digital" empiece a quitarse de encima las pieles del "Yo no sé".
Así que ya estáis tardando en apuntaros. Aunque no sepáis lo que es la web 2.0. O precisamente por eso. Porque os estáis quedando atrás.
¡Sólo hay dos inscritos! (A los que se lo agradezco en el alma). Si estáis interesados, mandar por favor un correo a sedar2011@pacifico-meetings.com solicitando la inscripción o rellenad el formulario on-line aquí. O mi tallercito - que, con tanto amor he preparado - se cancelará.

OBJETIVOS DOCENTES Se trata de un curso práctico.Al finalizar el mismo, el asistente deberá haber adquirido las siguientes capacidades:
  • ¿Cómo se usa el gmail? ¿Cómo colaborar en red con Google Docs?
  • Conocer los pasos necesarios para comentar y elaborar blogs.
  • ¿Qué es la sindicación de contenidos? ¿Cómo usarla para actualización?
  • Redes sociales: cómo usar Facebook para docencia de un servicio.
  • Microblogging: actualización periódica mediante Twitter
  • Uso de elementos complementarios: discos duros virtuales, etc.

19/4/2011

Taller de Anestesiología 2.0



Hoy he empezado a montar la presentación del taller sobre manejo de la web 2.0 que llevo al Congreso de la SEDAR. La verdad, la cosa me estresa un poco. Por no decir que me estresa mucho. Por supuesto, no es la primera vez que hablo en público. Ni siquiera es la primera vez que doy un taller. Pero sí es la primera vez como anestesioblasta. Y es la primera vez en un Congreso de Anestesia.
Me gustaría que, el que fuera al taller, saliera con una idea básica de cómo puede aprovechar los recursos de la web 2.0 para actualizarse en nuestra especialidad. Pero, luego, pienso que, al que le hace falta realmente el taller - aquel que ignora lo que es la web 2.0 y cree que el summun de usar internet es tener correo electrónico - tampoco va a tener interés en mi tallercito, habiendo los "peaso" talleres que hay en el Congreso. Y el que tiene interés en web 2.0, ya sabe las cosas básicas que yo voy a explicar allí. Así que me veo el día 5 de Mayo a las 8.30 de la mañana, solita, en el aula, con el pobre Daniel Arnal, al que meto en todos los fregados muy a su pesar. O peor: con un aula llena de geeks que sabrán mil veces más que yo sobre el tema. Después de todo, soy una cavernícola digital que ha aprendido a base de probar, probar y cargarse, probando, dos discos duros. 
Así estaba esta tarde, estrujándome las meninges, intentando sintetizar mis 3 añitos de web 2.0 en tutoriales sencillos, cuando me llegó un tweet de Aitor Guitarte: "A ver si esto te sirve" - decía - "Web 2.0 = consumir (contenidos), conocer (gente), crear y compartir". Sonreí. Sí, me sirve. Con tanto estrés había olvidado la base: no soy niguna gurú de la web 2.0. Sólo voy a compartir lo que he aprendido y a enriquecerlo con lo que los otros saben. Ese es el concepto 2.0. Fuera nervios.


votar

16/4/2011

Triactive


Mi dietista, viendo que perdía una cliente (¡Sí! Increíble, pero cierto: he bajado diez kilazos), me propuso el otro día que me hiciera un tratamiento de Triactive. Siempre he sostenido que los tratamientos de belleza actuales están directamente inspirados en las prácticas de tortura del medioevo. Al que se le ocurrió lo de la depilación, debió de ver antes derramar mucha cera caliente sobre las carnes de los enemigos. El inventor de las mechas debió de inspirarse en el arrancamiento de cabelleras. Y ya no digamos de la mente sádica a la que se le ocurrió lo de la limpieza de cutis...Merece figurar en la galería de verdugos mayores de la historia. Así que el Triactive no iba a quedarse atrás. Y yo me resistía con uñas y dientes.
- Si no es doloroso, en absoluto - me decía ella, con voz dulce - y ayuda a eliminar la celulitis.
- Si yo ya le tengo hasta cariño - le contestaba yo, intentando zafarme - Mi celulitis es como de la familia.
- Venga, Jomeini., una vez. Sólo una vez y si no te gusta, no insisto.
Así que cedí. Lo sé. En todos los aspectos, soy una blanda.
Para empezar, la auxiliar de la consulta me puso en ropa interior. Cosa que, vista mi experiencia con los masajes, no pude dejar de agradecer, salvo porque la habitación estaba como a 10º bajo cero. Tiritando, me tumbé en la camilla y ella me acercó a la piel algo parecido a la alcachofa de la ducha.
- Vamos allá - dijo.
Y puso la alcachofa sobre mi barriga. Así, sin anestesia. La alcachofa era una alcachofa congelada. No es sólo que estuviera fría como el hielo, que lo estaba. Y que doliera como si un ejército de hormigas me mordiera la piel, que también. Es que además soy muy sensible a las cosquillas.
- Vamos a hacer ahora las piernas - me anunció la auxiliar, que tenía un curioso parecido con Frau Blücher.
- Oh, cielos - pensé y empecé a reírme como una tonta.
- Tiene que intentar relajarse - seguía diciendo Frau Blücher
- Sí, jajajajajaja, lo intento, jajajaja.
- Y ahora los costados...
- jajajajajaja, por Dios, jajajajaja.
- Y los pies - susurra, con aire triunfante.
- Noooooooooo
Lo dicho: directamente inspirado en las torturas medievales.



votar

8/4/2011

Malos tratos en la consulta


- Esas pastillas que me mandó son como aire - refunfuña él, con la voz cascada del fumador empedernido - No me hacen nada de nada.
Ella, a su lado, calla como se las tira a la cara cada vez que intenta que las tome. Y lo observa, muda. Está muy delgado. Parece un buitre. Es un buitre. De pronto, nota los ojos de la residente fijos en ella y se sonroja.
- Dile, dile tú - le dice él, empujándola - dile lo que me duele. Eso es que tengo algo malo. - fija las córneas enrojecidas en los ojos de la médico - ¿Tengo algo malo?
"No" - piensa ella- "No se lo digas" - y niega furiosamente con la cabeza - "Si se lo dices, lo pagará conmigo".
Pero a la residente le enseñaron que, cuando un paciente pregunta directamente su diagnóstico, hay que decírselo, aunque no sea el lugar ni el momento adecuado.
- Sí. Algo malo hay ahí, Don Samuel, pero estamos intentando que mejore.
Un rugido gutural, como el de un animal herido, sale de la garganta de él. Ella se estremece y retuerce las manos de uñas rotas y dedos cuarteados de tanto fregar.
- ¿Lo ves? - le dice él. Y el odio se cuela en cada una de las letras de la pregunta - ¿Lo ves? Y tú me decías que no. Por eso me duele tanto...
- También te duele porque no te tomas el tratamiento - contesta ella. Justo después de decirlo, sabe que ha cometido un error. Un error que le costará caro. Él la fulmina con la mirada. Y ella desea que se la trague la tierra.
La médico sigue insistiendo. El tratamiento es importante. La única manera de controlar el dolor. Bla, bla, bla. Pero ella ya ha perdido el hilo.
Mordiéndose los labios, desea que siga sin tomarse las pastillas. Quiere que le duela. Que le duela respirar. Que sienta dolor por cada lágrima que le había hecho sangrar. Que muera con dolor...


votar

5/4/2011

Pause

De los pelos. Así es como estoy últimamente. Y es que no doy abasto. Me he metido en obras para ampliar la casa. Eso quiere decir que, desde hace mes y medio, vivo entre cajas y en penumbra (por el polvo que empaña los cristales, da igual las veces que los limpies). Añadamos a eso que llevo dos pósters y un taller al Congreso Nacional de Anestesia, que tengo que tener listos el próximo día 12. Y que el 24 de Abril hay que entregar la PMF (esto es, la Puñetera Memoria Formativa que, por supuesto, no hago desde Septiembre). Y que, además, estoy organizando la despedida de las Supernenas (que, por tradición, toca al R3). Sumad a todo lo anterior guardias, exámenes, niños, comidas (dobles: la mía, de dieta y la de los demás), ropa, casa, etc, etc, etc, todo con 700 Kcals/día y entenderéis que esté a punto de espicharla. Así que he decidido, como el organismo cuando está sangrando a chorros, enviar flujo de sangre sólo al órgano principal: este blog. A partir de hoy y hasta nuevo aviso, el Fogón y el Chuletario tienen pulsado el botón de Pause. Que si no, mis queridos Jomeinistas, me va a dar el pasmo.



votar

1/4/2011

Freud y la interpretación de los sueños



El ser hija de la profe de Filosofía significa que, desde muy temprana edad, en vez de oir cuentos sobre Caperucita y el lobo que quería comérsela y la madre despegada que la mandaba al bosque sabiendo que había lobos, yo oía hablar de Platón y de su caverna, de la metafísica de Aristóteles, de las dudas Kantianas y, por supuesto, de la interpretación de los sueños de Freud. No sé si es esta información recibida a temprana edad, cuando mi cerebro aún no estaba inmunizado por la descarga hormonal de la adolescencia, o ,simplemente, la hipoglucemia que una vez más se apodera de mí...No sé. Pero no paro de darle vueltas al sueño que tuve la otra noche. Veréis: yo conducía una grúa, con una enorme cantidad de mandos y cachivaches por las calles de San Francisco (¿Qué pasa? Una puede tener glamour hasta en sueños...) cuando me encontraba con mis R2: el Dr Explicadísimo y el Dr Camelator, al pie de la calle Lombard. Me quedaba clavada al borde de la calle observando las curvas y mirando hacia abajo, mientras ellos me decían: "Pero, ¿qué te pasa, Jomeini? Vamos, tú puedes". Sí, vale, majetes, yo puedo, pero vosotros venís conmigo. Así que los subía a bordo y empezaba a bajar la puñetera calle pasando más miedo que un tonto. Como era mi sueño y yo soy así de fatalista, se me iban los frenos. La grúa salía despedida a todo meter calle abajo hasta terminar en una lavandería china. Cuando una china gorda con bigote me peleaba (en chino, por supuesto) por haberle manchado las sábanas, me desperté.
Hagamos de Freud: ¿cuál créeis vosotros que es la interpretación del sueño?






votar