15.11.11

Inicio de lunes

Publicado por dra jomeini |


Generalmente, ni mi santo ni yo llevamos a los niños al cole. Básicamente, porque a la hora en que entran, él y yo ya llevamos una hora y media trabajando. Los lleva Glorita. Santa Glorita, que sólo por eso habría que canonizarla. Pero hoy, como libraba la guardia del sábado, los he llevado yo. Cuando suena el despertador, a pesar de que todo mi cuerpo suplica por cinco minutos más, me levanto, me ducho y me visto antes de despertar a los enanos. Le enciendo la luz al Terro, que está despatarrado encima de la manta. Ni se inmuta. 
- Venga, guapi, hay que levantarse, que hay que ir al cole - digo, suavemente. Pero que si quieres arroz, Catalina. Lo dejo a ver si se espabila con la luz y voy a despertar a Susanita, de la que sólo se ven los pelos de la coronilla. Es  mujer.Y las mujeres somos seres de sangre y pies fríos.
- Princesa, hay que abrir los ojos - digo, canturreando.
Recibo un gemido de ultratumba de entre las mantas por toda respuesta. A las ocho y veinte, seguimos en las mismas, así que aparco la sutileza y comienzo a vestirlos como si fueran muñecos, totalmente dormidos. Cojo al Terro en brazos - con grave perjuicio para mis lumbares - y lo pongo a hacer pis. Levanto a Susanita y bajo con los dos a la cocina. Se sientan en las sillas mirando al infinito, con los ojos vidriosos, que dan hasta miedo. Parece que en vez de niños estoy criando zombies. Y sólo espabilan cuando les pongo delante el bocadillo y la leche.
En ese momento, llega Glorita. Glorita es mi salvación diaria, pero prefiero no cruzármela. No sólo por lo que habla, que con lo que habla podría llenarse la biblioteca de Alejandría, sino porque lo hace con un tono de voz agudo- por no decir chillón - y les habla a los niños como si fueran bebés de tres meses. Me pone de los nervios. 
- Terro, venga, cómete el bocadillo - le digo a mi hijo, que tiene los ojos clavados en la esquina del salchichón.
- "Tedo", "Tedo", guapo - dice Glorita, hablando como si tuviera un año - cómete el bocadillito.
- Susanita, hija, vete a lavarte los dientes.
- "Zuzanita", "Zuzanita", los dientes - repite bebé-Glorita.
- Terro, la leche - insisto.
- La lechita del "Tedo" - dice eco-Glorita. 
Bajo al garaje batallando con los paraguas, las mochilas y los niños mientras la voz de pito de Glorita me sigue como si fuera mi comparsa. Incluso se la sigue oyendo cuando la puerta del garaje se cierra. Llego casi sonando la campana del cole. Un beso rápido a cada uno y los veo entrar, cada uno con sus mochilas, casi más grandes que ellos. Y no puedo evitar dar un suspiro. Por Dios, qué estrés.
Y luego dicen de la Anestesia. 






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11 comentarios:

BlackZack dijo...

A ti sí que habría que canonizarte, Jomeini, y hacerte santa patrona de la paciencia XDDDDDDD

PILAR T dijo...

imagen que se me hace muy muy cercana, aunque yo siempre he podido llevar a mis 3 al cole. Es uno de esos placeres de vivir en esta santa tierra que en mi Madrid natal no pudieron hacer conmigo (la guagua del cole tardaba una hora en llevarme)

Sophie dijo...

¿Que libras la guardia del sábado? Tíaaaaa qué envidiaaaa!! Yo cuando tengo guardia de sábado tengo que estar el lunes como una campeona en el hospital :(
Mi padre, que era quien me llevaba casi siempre al colegio, no tenía sutileza: me arrancaba las sábanas y mantas de un tirón, me encendía la luz y me llevaba en volandas al baño, aguantando lloriqueos varios. Me dejaba que me peinara yo porque se ponía de los nervios intentando poner en orden mis rizos con el peine atrancándose cada dos por tres y no consentía ni una lágrima porque con la leche caliente los cereales se habían quedado blandengues. Y al cole.
¿La residencia da resistencia para ser madre o llegas a la maternidad hecha una patata con ojeras?

Ruth dijo...

Ji, ji, ji...
Glorita no lee tu blog, ¿no?

dra jomeini dijo...

BlackZack: No creas. Cuento lo que quiero. En medio de todo este follón, tendrías que oírme los gritos.
Pilar T: "Guagua", jeje, hemos terminado por canarizarte.
Sophie: Sutil tu padre, ¿eh? Lo de la guardia de los sábados fue una lucha sin cuartel que se libró cuando yo era R1 y ¡se ganó!
Ruth: Jejeje, evidentemente. No creo que sepa ni lo que es un blog. Pobre, con lo buena que es.

BlackZack dijo...

Ssshhhhh, mujer, no lo fastidies contando la parte fea. Tú como las famosas XDDD

Ahora en serio, ¿es eso realmente valorable? Con dos niños de esas edades, y más a esas horas... ¿es acaso posible que uno no se vuelva loco? A lo mejor es que yo tengo poca paciencia con mis primos... XDDDDDD

jane dijo...

Es que yo ni a los niños de 3 meses les hablo así. A mí también me pone de los nervios.
En casa, cuando se quedan los niños, muchas veces a la que hay que sacar arrastrando de la cama es a mí...

loquemeahorro dijo...

No puedo con la gente que habla así a los niños, sobre todo cuando ya son mayorcitos.

Y lo peor son esos papás que como su niño decía (a los 15 meses) bu-bum para decir coche, lo dicen ellos durante años y años, cuando el niño (que ya está hasta el moño de que se lo repitan), ya tiene que escoger en qué facultad pedir plaza.

checha dijo...

Una buena amiga me ha recomendado tu blog, y realmente me gusta. Relatas las experiencias de una manera tan vívida, que uno se siente transportado a esos momentos de su vida en que tuvo que luchar con enanos y con gigantes a la vez.

dra jomeini dijo...

Checha: Permíteme decirte que tienes amigas con muy buen gusto jajaja

Ramón dijo...

Martes, 7:30, después de estar yo una hora de zascandileo, recoger y preparar desayunos, les saco de la cama arrastras. Martín me dice que está cansado y que quiere seguir durmiendo. Le enseño el colmillo y le recuerdo que todos los sábados y domingos,todos, entre las 6:30 y las 7:00 de la madrugada pide levantarse ya, porque ya no tiene más sueño. Me encarga que el próximo sábado le recuerde lo bonito que es quedarse en la cama. Problema: ese encargo me lo ha hecho un millón de veces, y ni por esas. Ninios.

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