- Juan - le digo a un niño de siete años, que, nada más entrar en quirófano, se ha colocado de lado, se ha puesto cómodo y ha cerrado los ojos - cariño, tienes que ponerte boca arriba.
- Oye, que a mí me ha dicho mi madre que yo venía aquí a dormir. Y boca arriba no se duerme cómodo.
Usted perdone, oiga.
15 comentarios:
¡Ja, ja, ja! ¡Qué majo!
Jajaja que salao, y que no digan que no es obediente!!
Los niños, como siempre, geniales.
Para comérselo!
es que hay que tener muuucho cuidado con lo que se les dice a esos pequeñajos......!!!!
Totalmente de acuerdo, boca arriba se duerme fatal... y además, yo boca arriba ronco, jajaja...
Para una vez que hacen caso a lo que dicen los padres, jajaja...
Muy bueno.
No hay que pasarse de listo nunca con los más listos, los pequeños sabios.
Está claro, los niños nos dan sopas con ondas.
Jajajajajaja! Qué obediente el pequeño Juan!
Controlasteis la carcajada general?
Si lo ha dicho mi madre....
Al menos Juan iba de lo más tranquilo ¿no?
Con respuestas para todo como siempre, jajaja :)
Yo he venido a hablar de mi librooooo jajaja
Pacientazo!!!! Qué grande =)
Jopeta! Me pregunto si es tan obediente para todo....;DDD
Besos
Publicar un comentario en la entrada