Dibujo de mi hija Susanita para el cole sobre: ¿En qué trabajan tus padres?. Detalles a destacar: la máquina de anestesia (similar a las de la gasolinera) y la paciente quejándose de "escoliosis" (a saber de dónde sacó la palabra). Aunque la primera vez, yo leí "escabiosis", así que no sé que es peor...
- Mamá - me pregunta Susanita el sábado pasado - ¿Qué vamos a hacer mañana?
- Pues...- empiezo con pies de plomo - tú vas a jugar con tu hermano y puedes decirle a tu abuelo que te ayude con los experimentos que os dejaron los Reyes Magos. Mañana os quedáis en casa de Aba y Toto - benditos abuelos - porque papá está de viaje y mamá tiene que trabajar. Tengo guardia.
- Pero...-dice mi hija, haciendo un puchero- Yo quiero que tú estés conmigo...
- Pero no puedo, guapita, mamá tiene que trabajar para poder comprar ropa, comida, juguetes...
- Y...cuando no estás en el hospital, ¿quién duerme a la gente enferma?
- Pues, mis compañeros.
- ¿No puedes decirles que vayan ellos y tú te quedas conmigo?
Me imagino la cara de mis tres adjuntos de mañana." No, verás, es que como mi hija quiere que me quede con ella, no voy a ir a la guardia". Podrían crucificarme. Literalmente. Suelto una risita.
- Es que ellos también tienen hijitos que quieren estar con sus padres.
Susanita se calla, pero su barbilla empieza a temblar, los ojos se le rayan y veo como una lágrima del tamaño de un guisante cae por su mejilla. Y a esa sigue otra. Y otra. Y otra. La abrazo con un nudo en la garganta, sin saber cómo hacerle entender esta ley de vida.
Y al día siguiente, al ir a la guardia, salí de casa como una ladrona. Sintiéndome peor madre que nunca.






37 comentarios:
Muy bueno, muy tierno y muy dulce. Como siempre.
Solo los padres sabemos el dolor de alejarnos de los niños. Se aprende teniendolos. Y queriéndolos.
Asi me siento yo tooooodas las mañanas, jodia liberación de la mujer, ¿de verdad estamos realizadas?
Qué difícil es a veces compaginar el trabajo con la maternidad, Jomeini, se me ponen los pelos de punta.Mi madre es enfermera y cuando éramos pequeños se le ponía el cuerpo del revés al ir a trabajar de tarde o de noche, porque apenas nos veía.
¿En tu hospi son generosos a la hora de cambiar las guardias para que a los papás no les pillen muchas guardias de fin de semana?
Me he sentido muy identificado también. En mi casa se han vivido situaciones similares.
Rafa: Aprendizaje que, a veces, duele.
Lulú: Jajaja, a veces lo dudo...
Sophie: Nadie es generoso con las guardias de fin de semana...
Emilienko: Es que es el pan de cada día para much@s...
Un beso para tu hijita, otro para ti y un fortísimo abrazo para todos los y las profesionales de la Sanidad ;)
Mi mujer tiene horario comercial de mañana y tarde, y salvo mis tardes de guardia (más cursos del MIR) me tengo que quedar yo con nuestro hijo.
Sólo me salva que con un año no habla, pero la cara que nos pone cuando volvemos a casa y nos ve después de todo el día lo dice todo :)
Ana vaya moto nos han vendido a las mujeres que parecemos obligadas a ser y convertirnos es supermujeres. A ver si nuestras hijas consiguen alguna que otra victoria en este sentido.
Un abrazo fuerte !!!
Mi marido, cuando los dos sacamos las oposiciones y los niños eran pequeñitos, estuvo un año destinado en Las Palmas y venía los fines de semana. Cada domingo en mi casa se vivía la escena desgarradora de Marco con aquello de "¡¡¡No te vayas, papá!!!".
Años más tarde podía pasar que nos animaran a irnos para quedarse solos en casa y hacer tenderetes.
Así es la vida.
Desde el lunes que empecé la semana de tarde veo a mis hijos de 7:15 a 8:15, de 14:50 a 15:00 y de 22:15 a 22:30. No sabes como te entiendo cuando además y para colmo, este fin de semana les toca irse con su madre.
Por cierto, este finde voy a desvirtualizar a Rosa Mª. Nieto en Cáceres, si alguien quiere que le dé recuerdos...
Estas Navidades las he pasado en Brasil, en medio del Amazonas, compartiendo experiencias con indígenas.
Hay algo que me he traído o que me he dejado, no lo sé, pero en mí ha dejado una sensación de ¿qué estamos haciendo con nuestras vidas? ¿somos felices? Esa gente vive el día, el aquí y el ahora, y tienen un buenvivir que en nuestra sociedad occidental apenas existe.
Nos educan para acumular, competir, progresar... pensando que nos dará la felicidad, pero a costa de qué? de generar en nosotros un sentimiento de culpabilidad brutal? Lo siento, pero yo este vivir no lo quiero.
Un abrazo fuerte,... sin culpabilidades. A luchar por el buenvivir!
Por suerte nunca he tenido tu problema... cuando trabajaba en el hospi no tenía hijos. Ahora tengo hijos y ya no tengo que hacer ni turnos ni guardias. Tengo otro «problemilla» que me impide salir por las tardes (tardes enteras) 5 días en semana... y mis hijos no pueden salir al parque a diario como hacen otros peques, ni ir a muchos cumples de amigos si no tengo quien me los recoja del sitio en donde se celebra. Creo que los niños se adaptan a todo. Cuando aprenden a vivir de esta forma lo ven normal, aunque a veces se les formen algunos lagrimones por sentirse frustrados.
Besos miles, Jomeini
Muy identificada... yo soy pediatroblasto (me quedan 2 meses) pero antes fui geriatroblasto y, por unos meses, geriatrocito. En ese ínterin nacieron con 14 meses de diferencia mis cachorras, que no han conocido otra cosa que guardias, guardias y más guardias. Pero las pobres están orgullosísimas de que su mamá cure niños... son unas benditas! De todas formas las segundas residencias se viven con más serenidad que las primeras, creo... Me encanta tu blog!
que duro, jomeini, que duro...
nosotros en casa y gracias a la reducción de jornada, los niños almenos me tienen a mi, porque su padre no tiene guardias pero... enfin, que le vamos a hacer...
Sangrante! Para mi los momentos estelares han sido tener que dejar a mis hijos estando enfermos para irme yo a cuidar "a gente malita" y tener que oir el desgarrador: "ya pero si hoy yo estoy malita.....¿por qué no me cuidas a mi?
Las mujeres de nuestra generación hemos hecho un pan como dos h*****s y no hay vuelta atrás.
Un beso Ana.
monica
Muy buen post Jomeini, como siempre.
Tiene que ser muy duro compatibilizar la vida personal y la laboral sobre todo cuando tienes que dejar a tus hijos con una lágrima cayendo de sus ojos.
Y me quejo yo cuando estoy con mis primos pequeños y me tengo que ir...
Eres una superwoman, como muchas de nosotras. Los peques se acostumbran a lo que haya, pero de verdad queremos que se acostumbren a crecer sin nosotros? Por lo menos tienes a los abuelos cerca, que en mi caso ni eso. Es un stresss...
Sea lo que sea, cuentes lo que cuentes siempre gana tu dulzura y lo cerca que estas de todos y todas las que te leemos.
un saludo de malamadre
un saludo enfermero9 :)
un saludo emilikendo :)
(en la red me conocen como @enfermera2pto0)
Doctora, la entiendo perfectamente...yo me voy cada mediodía a trabajar dejando a mi hija dormida, porque de otra manera, no podría salir de casa...trabajar en sanidad no está suficientemente valorado...la de malabarismos que tenemos que hacer para compaginar familia y trabajo....
Antes que nada el dibujo me encanto, que dotes! pensar que yo sigo dibujando con palitos...
Y no me imagino ese momento de Susanita a las lágrimas, más adelante lo entenderá, seguro.
Me gustaría añadir una cosilla... motivado por esta entrada, cierto, pero también por quizá todas las demás. En tus relatos predomina tu calidad humana, tu calidad profesional. Consigues con esos toques de sensibilidad que todos, o la mayoría, nos sintamos identificados en tus vivencias. Eso es lo que importa y lo que vale. Te intentas definir en tus defectos... que son los mismos que tenemos todos y eso es lo que te hace una magnífica bloguera.
Sólo quería decir eso... porque tal y como he indicado antes, yo también soy una malamadre.
Besos miles y ná má.
P.S. Sí, lo has adivinado... he leído respuestas anteriores. ;))))
Esperemos que la generación de nuestros hijos esté un poquito menos mal, porque en España el tema conciliación está en muerte cerebral.
Afortunadamente, tengo a los abuelos cerca y mi marido es profe, así que,hoy, por ejemplo, que no hay cole, se ha despertado y me ha preguntado que donde me iba... Y cuando está malo no quiere que me vaya y... pues eso, que es una MIERDA.
Doctriz mi nueva dedicación a la escritura y a los blogs quita, sin duda, tiempo a mis hijos. Pero yo estoy segura de que eso es lo que quiero hacer. Dedicar tiempo a mi familia y dedicármelo a mí misma. Por obligación (como en tu caso) o por devoción (en el mío)
Lo importante es que tú estés segura de que lo que haces es lo que quieres hacer. Nunca te perdonarán que les niegues la seguridad. Si tú dudas les desmontas el pilar que les sujetas. Créetelo, y te creerán. Un abrazo cariñoso.
Quizás porque he tenido ciertas experiencias malas respecto a la (falta de) responsabilidad de madres/padres; no puedo sino decirte que, a pesar de que duela, es lo contrario de ser mala madre. Pero en fin, imagino que es inevitable que a uno se le rompa el corazón en estas situaciones.
Habrá que compensar a Susanita con una dosis extra de cariñitos a la vuetla de esa guardia, ¿no? Jejeje :P
Me fascinan esas historias con tus hijos Doctora. Sin duda es dificil separarse de ellos para ir a ganarse la vida.
¡Vaya! Os agradezco a todos los comentarios. Como habréis notado, he activado la moderación de comentarios pues mi blog se estaba llenando de trolls, así que ha sido de lo más agradable llegar a casa y ver en el buzón diez o más comentarios que leer. Me consuela ver que no soy la única que piensa así XD
Me has emocionado...
Tu trabajo, como todos, tiene sus cosas malas, esta es una...
Pero es ley de vida y eso lo entenderán más adelante...
un beso y un abrazo...
y otro beso para tus hijos...
y tu madre...jeje
que se me olvidaba
Entiendo que hayas activado la moderación.
Me alegro de que hayas pasado página.
Un abrazo.
Por cierto hoy he tenido que castigar con dureza a dos de mis aborrescentes... y llevo 7 horas sintiéndome como una m... a pesar de saber que he hecho lo correcto, que difícil es de padre y madre.
¡Cuantas veces he tenido la misma conversación!
Besos
En mi tierra (Asturias) decimos:De ese palo tengo yo una gaita.
Que pena dejarlos medio llorando en casa o en la puerta del cole.Algunos días la más pequeña de mis hijas me parte el alma.
¡¡¡Así es la vida!!!!
Tu entrada ha conseguido, una vez más en esta perra vida de médico, que me arrepienta de serlo... De verdad, no me puedo creer que este trabajo no nos deje tiempo para amar a los nuestros...
Mi nene tiene 19 meses y cada vez que me despido de él porque tengo que viajar se me rompe el corazón. Hace unas semanas una amiga con hijos más mayores que el mío me dijo que lo peor viene después, cuando sepa hablar y te diga claramente 'no te vayas mamá'... no sé si podré soportarlo.
Esa dualidad en la que muchas madres sufren/sufrimos ... nuestro propio dolor mas el de ellos ... ahora no trabajo pero recuerdo la primera vez que no pude ir a despedir a mi pequeña en una excursion de cole ...
Hola Jomeini.. una visitante asidua :).
Creo que puedo entender como te sientes, no porque tenga hijos, sino porque mis padres siempre trabajaron mucho, y a mi hermana y a mi nos criaron mis abuelos.
Cuando era pequeña, me daba rabia que mi madre nunca pudiera venir al cole a ver las tonterias del fin de curso, o a las reuniones con los profesores... me daba envidia ir a la casa de mis amigas y ver alli a sus madres, sentadas viendo la tele o haciendoles la merienda... la mia nunca podia sentarse :(
Ahora, con el paso de los años, valoro el esfuerzo de mis padres, aquellas renuncias para que no nos faltara de nada, y valoro la labor de mis abuelos.
Se que es duro dejar a tus hijos, perderte algunas cosas, pero tranquila, que cuando Susanita y el Terro sean mayores se daran cuenta del esfuerzo que estas haciendo ahora, y estaran muy orgullosos de su madre... tanto como yo lo estoy de la mia.
Te sigo leyendo...
¿Y no piensas a veces que es mejor pasar del trabajo y quedarse en casa con los críos? yo constantemente...Gracias por ser madre y compartir tus sentimientos y pensamientos.
Mi papá trabajaba de lunes a sábados, se iba a las 6:30 y volvía entre las 22:00 y las 23:00 hs, estuvo ocho años sin tener dos días libres seguidos, y cuando se iba a trabajar yo lloraba porque se iba y lloraba porque mi hermano lloraba y me daba pena, y cuando volvía tarde rezaba para que volviera pronto y sano. Lloré como una niña al leerte.
María
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