30/10/2010

Amazings

Hace muy poquito, he empezado a colaborar con el portal de ciencia Amazings. Amazings es el proyecto de tres blogueros de pro: Miguel Artime (Maikelnai´s), Javier peláez (La aldea irreductible) y Antonio Martínez (Fogonazos), que han unido sus fuerzas y las de más de cincuenta blogueros de ciencia para hacer un portal ameno e interesante, de divulgación científica.
Éste es mi primer post en Amazings y espero que no sea el último.

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27/10/2010

Café

Dicen las malas lenguas que los cirujanos se manchan de sangre, los traumatólogos de yeso y los anestesistas de café. Tal vez, por hacer honor a este dicho, la máquina de café de los quirófanos está en el pasillo de Anestesiología. Y es un café, si hacemos caso del letrerito, de lo más caliente…



¿¿¿¿Consumaciones???? Está claro aquí quienes van como putas por rastrojos...


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20/10/2010

El paciente quinqui



Paciente en preanestesia. Unos treinta años. Pinta de quinqui que te cagas. Tatuajes hasta en el blanco de los ojos.
- Hola - saludo - ¿Es usted Jesús Rivera?
- Sí, cielo- ¿¿¿¿¿¿CIELO??????
- Soy la Dra Jomeini, la residente de Anestesia.
- Lo que tú digas, cielo.
- ¿Tiene usted alguna enfermedad? - digo, ya fría como un témpano de hielo porque lo de cielo me está tocando las narices.
- No, cielo, no. Sólo esta pierna hecha polvo.
- ¿Fuma?
- Sí, cielo, mucho. Unos dos paquetitos o así.
- ¿Bebe?
- Whisky. Con Red Bull - ¡¡¡¡¡AAAAAGGGGHHHH!!!!!
- ¿Mucho?
- Hombreeee, depende del día, dos o tres caen fijo.
- ¿Drogas?
- Algún cacho de cabeza pa´l cuerpo cae, cielo.
Nota mental: preguntar a alguien qué cuernos es un "cacho de cabeza". Por ahora, aparentar que lo sé para no quedar como una panoli.
Mi quinqui pasa a quirófano. Le pincho una espinal y le pongo un "chupito" de midazolam.
- Tía, tía - empieza a gritar. ¡Qué triste es la vida: cómo pasar de "cielo" a "tía" en 2 mgrs de midazolam! - ¿Qué me has puesto? ¡Qué lotazo más bueno que tengo! ¡Dime lo que me has puesto!
- Un sedante - le contesto. Si le digo lo que es, es capaz de arrasar con las reservas del hospital en cuanto pueda caminar.
- ¡Te doy 30 euracos por dos chutes como el que me has metido! - ¡Vaya! Mira por donde me podría salir un sobresueldo que me sacara de las penurias del sueldo de residente. Pero noooo, que mi conciencia no me deja, que es como Pepito Grillo: "eso no se hace, eso está mal".
- No, gracias - contesto, aguantando las ganas de añadir "cielo".
- Pues pónme un poquito más, por favor, por favor, por favor.
- Síííí - exclama el traumatólogo - Pónle un poquito más, por favor, por favor.
Le pongo 1 mgr más. Él me mira medio bizco y me pregunta:
- ¿Tu pareja te dice que te quiere?
- Sí, de vez en cuando - le respondo.
- Porque si él no te lo dice, te lo digo yo: Te quierooooooo - dice y se queda frito.

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16/10/2010

Anestesia y wonderbra


¿Os habéis fijado alguna vez que el anestesista es al quirófano lo que el wonderbra a las tetas? Impide que las cosas que caen por su propio peso, como las laparotumbas, caigan, creando un canalillo de escape. Un canalillo que da vértigo, también. Y va siempre cinco centímetros por delante de lo que pasa, previendo posibles complicaciones. Vale, sí, ya oigo las voces blogosféricas de los cirujanos. Igual que el wonderbra, encorseta un poco. Pero, queridos, es que para presumir, hay que sufrir.

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14/10/2010

Pepa


El viernes, el Terro nos trajo a casa a Pepa. No es que mi enano se haya echado novia a la tierna edad de cinco años, no. Pepa es una abeja de peluche. Una abeja, misteriosamente clónica de la abeja Maya, que es la mascota de su clase y que pasa por las casas de todos los niños. La traía para que le hiciéramos fotos, cual vedette, acompañando al Terro durante el fin de semana. Luego, teníamos que pegar las fotos en un cuaderno y escribir lo que habíamos hecho con Pepa (O, lo que es lo mismo, papá y mamá tenían tarea porque lo que es el Terro sólo sabe escribir su nombre y gracias).
El problema es que mi hijo es literal-literal. Así que, cuando la seño, que para el Terro es la máxima potencia elevada a infinito, dijo que Pepa lo tenía que acompañar a todas partes, es a todas partes.
- Terro - le digo, al ir a limpiarle el culo y ver a la Pepa sentada en un orinal - que no hace falta que traigas a la  abeja al váter.
- A todas partes, mamá.
Salimos para un cumpleaños. Cuando voy a subir al coche, veo al Terro afanado entre las dos sillas.
- ¿Qué haces, guapi?
- Ponerle el cinturón a Pepa
- Cielos, Leoncio
- Es que...¿y si tenemos un accidente y sale disparada y luego no me encuentra?¿Qué pasa entonces, eh?
- Vale, vale, seguridad vial ante todo. Incluso para los peluches cabezones.
Por la noche, cuando subo a darle un beso, dos cabezas me saludan detrás de la sábana. Una de ellas, con antenas.
El domingo, el Terro quería a toda costa que Pepa viniera con nosotros a la playa. Yo ya me imaginaba a la seño acordándose de mi tatarabuelo al descubrir que Pepa volvía al redil con arena hasta en el carnet de identidad.
- Que no, Terro, que a las abejas no les gusta el agua.
- ¿Por qué?
-Porque no saben nadar y se ahogan.
Él me miró, dividido entre la lógica y la orden de la todopoderosa seño.
- Bueeeeno, vale.
Pero aún así tuvimos que acercarnos al puerto para que Pepa viera los barcos, por lo menos.
El lunes, Pepa volvió al cole, algo baqueteada, en brazos de un sonriente Terrorista. El viernes parte a casa de otra familia. Pobre Pepa. ¿Sobrevivirá hasta Junio?

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11/10/2010

Domingo de Domingo


No quiso morir un domingo por no hacerle un feo a su nombre. Así que, nada más asomaron los primeros rayos de sol del lunes, respiró aliviado y se dejó ir. Dio unas bocanadas al aire y abrió los ojos, por última vez, para guardar en la retina el rostro de la que había sido su compañera durante los últimos cuarenta años. Luego, los elevó al cielo y dejó de respirar. No oyó el "noooo" de ella, que no podía creer que en dos meses la vida pudiera cambiar tanto.
- ¿Está dormido? ¡Tiene que estar dormido! - preguntó, sabiendo la respuesta, pero aún así aferrándose a la última esperanza.
Lentamente, negué con la cabeza, mientras mi propio dolor se desaguaba por mis mejillas.
Fuera, en la calle, empezó a caer una fina llovizna que, paulatinamente, se convirtió en aguacero.
Cuando alguien querido muere, la lluvia es un consuelo. Parece que la tierra llora contigo.



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4/10/2010

Diálogos de besugos



- Buenos días.
- Buenos días, ¿en qué puedo ayudarle?
- Pues mire…quería subirle el bajo a este pantalón.
- Muy bien, ¿qué hilo quiere?
- No, no quiero hilo. Lo que quiero es que me suban el bajo.
- Sí, mire, pero es que esto es una mercería. Aquí no hacemos ese tipo de trabajo.
- Ya sé que es una mercería. Y usted sabe coser ¿no?
-  Sí, sé coser, pero le repito que no es el sitio adecuado para esto.
- Pues no lo entiendo: tiene usted el material y sabe hacerlo. ¿Por qué no me sube el bajo y ya está?
- Porque en las mercerías se venden materiales de costura para que usted pueda hacerlo en casa. O en una modista.
- Pues menuda gracia. Así va el país. Una va al sitio donde tienen el material y los medios y te mandan a la modistilla, que no tiene ni idea.

¿A qué es absurdo? ¿A qué todos entendemos quien tiene razón y quién no? Entonces, ¿por qué esa misma situación se repite todos los días en las urgencias de nuestros hospitales?

- Buenos días.
- Buenos días, ¿qué le ocurre?
- Pues mire…es que me duele este hombro desde hace un mes.
- Muy bien, le voy a explorar y le recetaré un analgésico.
- No, yo lo que quiero es que me haga una radiografía y me diga lo que tengo.
- Sí, mire, pero es que esto es Urgencias. Su caso no es una urgencia.
- Pero, bueno, ¿usted es médico, no?
- Sí, soy médico, pero este no es el sitio adecuado para esto.
- Pues no lo entiendo: tiene usted las radiografías ahí al lado y sabe interpretarlas. ¿Por qué no me la pide y ya está?
- Porque usted necesita un estudio y un seguimiento por su médico de cabecera. Y Urgencias no está para resolver cosas que no son urgentes, ni para seguir la evolución de ningún paciente.
- Pues menuda gracia. Así va el país. Una va al sitio donde están los medios y te mandan al médico de cabecera, que no me va a hacer nada.

¿Os suena?


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