30/9/2010

Dosis de realidad

7.30 AM: Suena el despertador. I will survive. Llevo 3 meses sin oírlo. Casi lo había echado de menos.
7.34 AM: Ducha calentita. ¿Dónde habré puesto los zapatos negros?
7.45 AM: Terro, despierta, venga, guapi, que hay que ir al cole.
7.46 AM: Susanita, mi amor, venga, levanta, que hay que vestirse. Sí, te ayudo. Venga, ahora, la otra pierna. Cepíllate el pelo y lávate la carita.
7.55 AM: Terro, qué te despiertes. Sí, hijo, yo también quiero dormir, pero es que es la hora de ir al cole. Sí, sí que te van a echar de menos si no vas. Venga. Una pierna. Otra pierna. Un bracito. Otro. Pónte los zapatos.
8.00 AM: Pipí. Susanita, ¿no olvidas algo, hija?La cisterna. No sabía yo que en esta casa se bajaba sola.
8.05 AM: Terro, ¿qué quieres desayunar? ¿Sandwich de qué? Hay de salchichón, de chorizo, de jamón y de queso. No, no te voy a poner mermelada en el salchichón. Porque está asqueroso, por eso.
8.10 AM: Susanita, encima del plato, hija. ¿ves? ¡Ya te has manchado el jersey de leche! Espera que te limpio.
8.15 AM: Venga, Terro, por Dios, come. A este ritmo, llegas antes a la mayoría de edad. ¡Qué es para hoy!
8.20 AM: Hala, guapa, venga, vete lavándote los dientes mientras tu hermano termina.
8.25 AM: ¿Cómo que te has mojado toda la camiseta ? ¿Pero tú cómo te lavas los dientes? A ver, espera, que coja una limpia y te cambie.
8.30 AM: ¿Lleváis todo? Susanita, ¿no es tu estuche eso que está sobre la mesa del salón? Hija, tienes una cabeza que parece un colador.
8.35 AM: ¿Cómo que quieres hacer caca? ¿No te puedes aguantar un poco? Mechachis en el reflejo gastrocólico. ¡Venga, sube, pero rápido!
8.40 AM: ¿Cinturones puestos?¿Mochilas, cada uno la suya? Venga, vamos que nos cierran la puerta del cole.

Hogar, dulce hogar. Sólo falta que mi santo vuelva de viaje y diga que el salón parece un rastro, para que todo sea perfecto.

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23/9/2010

Un rayo de luz sobre un mieloma


Hace unos días, descubrí un foro sobre el mieloma múltiple, en el que Espido, una de las participantes, había colgado unos pocos de mis posts para hacer reír al personal. No hay palabras para describir lo orgullosa que me sentí, no sólo de las risas obtenidas, sino también de los comentarios al margen. Curioseando por el foro (entendedme, tengo mucho tiempo ahora que los enanos no están conmigo), encontré una carta que escribe Sean Murray, un creativo de Estados Unidos, afecto de mieloma múltiple, en su blog. Es una carta llena de esperanza y de humor que me ha llegado al alma y que traduzco a continuación:
"Hace unos 4 días, fui “machacado” vía e-mail por una lectora del blog, que me reprochaba que hablara “con ligereza” sobre el mieloma múltiple. Yo sólo quería compartir esta experiencia. No buscaba el apoyo de nadie. Sólo quería demostrar cómo algunas personas se adaptan a la imposición de tener mieloma. Pero, por alguna razón, sabía que esto llegaría. “¿No entiendes lo terrible que es tener esta enfermedad?”- me escribe – “¿No te das cuenta de que hay gente que se muere de esto?. No es para tomárselo a risa”. Y así sucesivamente.
Esto es lo que le he respondido:
El mieloma múltiple, así, en abstracto, no es nada gracioso. Es un cáncer. Pero hay muchas maneras de hacer frente a un diagnóstico. Y yo he hecho mi elección. Tal vez no la adecuada para usted. No pasa nada.
Sí, conozco del todo la oscuridad del mieloma. Sé, de primera mano, el inmenso dolor , físico y emocional, que proporciona. Lo devastadoramente caro que puede llegar a ser la lucha contra esta enfermedad. No soy ajeno a la tensión y al estrés que mi enfermedad causa en mi familia, en mis amigos y en los que me quieren. Vivo día a día los efectos secundarios de las medicinas. Sé lo que es no poder ir a trabajar o no tener fuerzas para levantar a tus hijos. He experimentado el miedo, la confusión y la incertidumbre en el punto de partida. Los he visto en mi espejo, en la cara de mi mujer y en el rostro de cientos de pacientes con mieloma múltiple que he conocido en persona. Sé lo que es ser padre de dos niños pequeños y rezar por tener la oportunidad de verlos crecer. Conocerlos y ser su padre es una de las cosas más importantes de mi vida. Cada día con ellos es un regalo porque yo elijo verlo así. ¿Habría tenido la sensación de que eso era una bendición de no haberme golpeado el mieloma múltiple? ¿O habría relegado estos pensamientos a un segundo plano por una vida ajetreada?
Sé, también, que existe la terrible posibilidad de que abandone a mi mujer antes de tiempo. Soy una persona mucho mejor por haberla conocido: he aprendido de ella y he recibido su amor y su apoyo. Me encantaría llegar a viejo cascarrabias a su lado.
De ninguna manera, me he erigido en experto en mieloma, como usted sugiere. Soy sólo un participante imperfecto en mi propio viaje personal. Me esfuerzo por comprender todas las facetas de la enfermedad y animo a mi equipo a vencerla. Empecé este blog, de mala gana, para comunicar a mi familia y amigos la evolución de mi enfermedad y cómo luchábamos contra ella. Nada más. Hay sólo 15 seguidores y unas cien visitas o así a la página cada día. No hay que visitar mi blog para saber que están haciendo lo que pueden para vencer esta enfermedad. Mi página no es un “must” en el mundo del mieloma y me da igual. Me he beneficiado del apoyo y del cariño de aquellos pacientes y cuidadores que han contactado conmigo a través del blog. Elevan mi espíritu de una manera inimaginable.
Querida señora, por supuesto tiene todo el derecho a pensar distinto a mí. Y también el derecho a decirme lo que piensa. Aprecio el tiempo que ha invertido en hacerlo. Creo que la embarga una pena intensa por ver a su padre luchar contra esta enfermedad y no poder curarle. Yo tampoco puedo. Mi mujer no puede rodear con los dedos a la bestia y arrancarla. Pero tengo esperanzas en mi curación. Y los médicos, también. Uno de las eminencias médicas del mundo del mieloma, tomó mi mano entre las suyas y me dijo: “Sean, si conseguimos cargarnos esto, le quedan muchos años de vida”. “Bueno” – le respondí – “no meta la pata. Puede que, si lo consigue, haya premio para usted”. Se echó a reír. El otro médico de la sala rió con él. Ooooh, otra vez tomándomelo a cachondeo. Pero es que estoy hecho así.
Usted no me conoce, pero me niego a rendirme al mieloma. Me niego a dejarle hundir mis relaciones y la belleza del mundo que me rodea en la oscuridad más absoluta. Me niego a sucumbir a la idea de que puedo estar muriendo cada día. Estoy mucho más interesado en VIVIR cada día. No voy a permitirle que entristezca mi mirada. Me niego a negar que Dios me ama y a decir que no voy a poder luchar con lo que sea. Voy a seguir, a mi manera, junto a mis amigos guerreros del MM. Todos estamos conectados a través de un hilo, invisible, irrompible, que nos une, aunque no nos veamos las caras. No está sola. Hay mucha gente por ahí fuera que puede brindarle apoyo, incluido yo."
Pues eso. Como dice Sean, no estás solo. Aquí y allí, a ambos lados de la pantalla, hay personas y hombros en los que apoyarse.



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22/9/2010

Cristal oscuro





Hace unos días, por pura casualidad, tropecé con este vídeo de Cristal Oscuro, una película del año 82, dirigida por Jim Henson (el creador de Los Teleñecos) y que vi a la tierna edad de diez años. A pesar de que los personajes son marionetas, Cristal Oscuro no tiene nada de infantil. Empieza diciendo: "En otro mundo...en otro tiempo...en la era de la maravilla...hace 1000 años...", pero la temática de un mundo dividido en Skeksis (crueles y poderosos) y Místicos (sabios, dulces y horriblemente lentos), ambos como mitades de un mismo cristal, es vigente y adulta. A lo largo de mi vida, me he enamorado muchas veces. Alguna de estas veces, el amado era un Skeksis, prepotente y definitivamente cabrón, pero con ese rasgo canalla, que es tan atractivo que no descubres al buitre que se oculta en el interior. En otras, el amado era un Místico, adorable, sensible, dulce, que rumiaba todo lo que pasaba entre nosotros, tanto que lo dejaba morir.
Nunca pensé en que encontraría las dos mitades del cristal. Pero lo hice. Y me casé con un Urskek, con su parte adorable y dulce, pero con ese puntito canalla-cabrón, que sigue siendo atractivo, a pesar de los años.



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21/9/2010

Verdad o consecuencia


Hay un dicho por ahí rulando que dice que sólo los niños y los borrachos te cuentan  la verdad. Si, además, lo que tienes delante es un niño borracho, recibes verdad y consecuencia. Lo sé. Hoy lo he sufrido en propias carnes.
- ¡Pero qué guapa que eres! - le digo a mi primera paciente de la mañana: una morenaza de 4 años, con dos coletas - ¡Qué reguapa!
- Eso es porque mi mamá me peina todos los días por la mañana y por la noche - me contesta ella, con la lengua de trapo por el jarabe de Dormicum.
- Pues tendré que decirle a mi mamá que me peine también por la mañana y por la noche - le digo, guiñándole un ojo.
Ella me mira, con esos ojos francos que tienen los niños. Su mirada recorre el gorro verde de lechera asturiana, las ojeras de haberme quedado tarde estudiando, el pijama anti-lujuria...
- A ti, a lo mejor - me responde, despectiva - te tienen que peinar más veces.

La foto pertenece a la galería Flickr de Salvador Serrano, estudio 71

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19/9/2010

Mañana de sábado





Ayer estuvimos de vinos y charleta con los vecinos hasta las 4.00 de la madrugada, mientras su retoño y los nuestros dormían a pierna suelta en el piso superior. El problema de acostarse a esas horas intempestivas es que los niños se despiertan a la misma hora, llueva o truene, con las pilas cargadas a tope.
8.30 de la mañana. Me despierta alguien que pasa por encima mío, me separa de mi santo y se mete en medio, como los jueves, acurrucándose en mi cuello.
- Susanita - digo, con voz de ultratumba - cariño, ¿por qué no vas a leer un ratito a tu cama y dejas a mamá y a papá dormir un poco más?
- Vale - me dice, complaciente. Vuelve a pasar por encima mío y la oigo trastear con la luz y los libros.
NO han pasado diez minutos cuando me vuelven a despertar por el super-mega-delicado procedimiento de abrirme el párpado derecho a la fuerza.
- Mamá - pregunta el Terro - ¿estás dormida?
- Ya no - evidentemente.
- Vale, me voy a jugar - y digo yo...¿no podía haberse ido a jugar directamente, sin notificármelo primero?
- Estupendo, hijo - rezongo, dándome la vuelta. No he acabado de acomodar la cabeza cuando el sonido de una ambulancia de juguete me taladra los tímpanos.
- Corre, corre - exclama el Terro, muy en su papel de ambulanciero - que llegamos tarde al hospital.
¡CRASH! Se oye un estrépito de coches que caen
- Oooooooh, ahora he tenido un accidente - exclama mi hijo.
- Mira, Terro, mira qué bien suena esto - se oye que le dice Susanita. Cruzo los dedos para que "esto" no sea un tambor. No. Es una flauta. Mi hija no sabe tocar la flauta, pero lo intenta, lo intenta y lo sigue intentando y sus trinos desafinados son como martillazos en mi cerebro.
- Niños, por favor, no hagáis tanto ruido.
- Vaaaaale - responden ambos. Oigo que Susanita empieza a contarle un cuento a su hermano y me relajo.
Estoy ya en el séptimo cielo cuando mi párpado se ve de nuevo forzado a abrirse.
- Mamá, que tenemos hambre.
Con un suspiro, digo adiós a mi cama calentita y me levanto a preparar el desayuno.
Con un poco de suerte, podré convencerlos de que me dejen dormir una siesta.

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16/9/2010

Los diez mandamientos del anestesioblasto


Hace ya tiempo, Martín R. Banquerí (Siempre me he preguntado qué significa la R) escribió en Anestesia2 un post genial sobre los diez mandamientos que todo anestesista debería cumplir en su trayectoria profesional. Yo, hoy, voy a completarlo con los diez mandamientos que debe cumplir cada anestesioblasto hasta que llegue a su fase de adjunto.
1.- Amarás el sonido de las grapas sobre todas las cosas.
2.- No tomarás el nombre de Dios en vano cuando te llamen para una epidural a las 4 de la madrugada.
3.- Santificarás al adjunto que se queda trabajando y te manda a la cama.
4.- Honrarás a tus mayores.
5.- No matarás a nadie (incluido el cirujano)
6.- No cometerás actos impuros: no intubarás sin guantes, te lavarás antes de cualquier regional y no vomitarás cuando aspires un moco.
7.- No robarás los quirófanos a los R pequeños.
8.- No romperás la única vía posible
9.- No codiciarás los turnos ajenos.
10.- No olvidarás preguntar si ha comido (si no quieres que el adjunto te despelleje)

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13/9/2010

2º Cumpleblog


Decía EC-JPR, en un comentario, que los años blogosféricos corresponden a 7 años de vida 1.0. Así que, hoy, que El blog de la Dra Jomeini cumple dos añitos, en realidad, me encuentro con un blog adolescente de 14 años que va a su bola. Y así nos va:
- Bloguito, ¿que quieres ser de mayor?¿Anestesista, como mamá?
- Uffff, no, yo quiero trabajar de algo en lo que se curre poco y se gane mucho.

- Bloguito, ¿no estarás fumando, por un casual? ¡Que esta es una casa anti-tabaco!
- Bueno, mamá, no se puede ser toda la vida como cuando tienes 7 años.
- Amosnomejodas, Bloguito, que te quedas sin ordenador una semana.

- Bloguito, por Dios, recoge un poco esto, que llevas  sin responder comentarios tres días.

- Bloguito, ¿qué horas son estas de actualizar? ¡Qué son las dos de la mañana y yo te había dicho que en casa a las once!
- Ay, mamá, que me lié en la Mañosfera. Como no me dejas salir, como el Mañez y el Maño, todos los días.
- Me importa un comino lo que hagan tus amigos, allá sus padres. Tú actualizas cuando yo te diga, que para eso vives en mi casa.

En fin, que no me queda nada. Jomeinistas, gracias, gracias por haber hecho posible estos dos-catorce añazos.

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11/9/2010

Tarde de Trivial


Quesito verde
- ¿Cuál es la ciencia que estudia las células?
Respuesta de mi cuñada Picotón:
- La celulitis.
Se lo dimos sólo por las risas que nos echamos a su costa.


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8/9/2010

Presentación de los Premios Bitácoras 2010


Lo confieso. Vale, lo confieso. Después de dos años de blog, he sucumbido al frikismo máximo. Esta tarde me he pintado el ojo y me he plantado en la presentación de los Premios Bitácoras yo-mi-me-conmigo (o sea, más sola que la una. Aunque reconozco que lo de ir sola ha sido culpa mía, porque sé de más de un@ que me hubiera acompañado, pero es que me enteré ayer de la movida y ya no daba tiempo). Total, que me siento en uno de los butacones del Auditorio de la Casa Encedida a oír la presentación y las novedades, que son, básicamente, que este año hay categoría de Ciencia (¿a qué va a ser verdad que tanto dar el coñazo funciona? Si es que el que no llora, no mama...) y que los premios se darán en Madrid en el seno de un encuentro llamado Interqué (¿Inter-qué? Pues eso, que a mí tampoco me quedó muy claro de qué iba el rollo). Y luego, subo a la terraza y me parapeto detrás de una Coca-cola light. Ya sé que soy de un soso que asusto, pero es que estoy de nuevo a plan porque el verano y la cerveza causan estragos en mi retaguardia. Pasan cinco minutos. Diez. Quince. Me aburrrrooooooo. No conozco a nadie y nadie me conoce. Estoy planteándome el hacer un mutis por el foro, cuando una chica, con un acentazo más andaluz que el Dios del metro, me pregunta:
- ¿Estás sola? Es que te veo igual de perdida que yo.
Así, Potoppitta acudió en mi rescate. Al final, nos juntamos unos cuantos a hablar de blogs. Que es lo mejor de estas cosas: conocer gente.
Y sí. Me presento a otro premio (a ver si estreno la categoría de Ciencia, aunque esto es, más bien, Pseudo-ciencia). Pero esta vez no os voy a dar la tabarra para que me votéis. Palabrita del Niño Jesús.



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6/9/2010

Silencio


No se oyen las peleas de los niños que siempre quieren el juguete que tiene el otro. Nadie corre a decir : "Mamáááá, que me está pegando". Nadie me pide que le limpie el culo cuando estoy terminando de comer. No se oye la voz de mi santo quejándose de que el salón parece un rastro (a pesar de que lo parece), ni sus regañinas para que los enanos recojan. Ni siquiera suena el run-run de la lavadora, al final de la cocina. Sólo se oye el ruido de los coches que pasan por la calle. Y mi respiración.  Porque ellos ya están en Tenerife y a mí me queda un mes más de silencio.
Maldito silencio.



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3/9/2010

Anestesia en diabéticos



La diabetes es una de las enfermedades más frecuentes que podemos encontrar en una consulta de preanestesia. Generalmente, la gente no suele darle importancia:
- ¿Tiene usted alguna enfermedad?
- No. Bueno, el azúcar un poco alto.
- ¿Toma usted tratamiento?
- Sí, dos pastillas. ¡Ah! Y me pincho insulina por la noche.
¡Llega a tener algo y nos dan las uvas! Lo cierto es que casi el 20% de la población mayor de 75 años es diabético y 14 de cada 100000 personas menores de 40 años, también. Y se preguntarán, ¿qué tiene que ver la anestesia con la diabetes? En otras palabras,¿qué tiene que ver salva sea la parte con las témporas?.
Pues, veámoslo. En primer lugar, los diabéticos tienen asociada, en un 40%, hipertensión, debido al mal control de las cifras de azúcar en sangre, que dañan la membrana de las arterias. Eso hace que toleren peor el estrés de una cirugía y que tengan más riesgo de sufrir un infarto o de que sus pulmones fallen que un paciente completamente sano.
La glucosa, que es peor que un veneno para estos pacientes, lesiona también los nervios periféricos, los más delgados, que regulan la sensibilidad de la piel (por eso, los diabéticos pueden tener heridas en los pies sin darse cuenta) y de las mucosas. Y los vasitos (arteriolas y vénulas) más finos del cuerpo. Esto tiene, desde el punto de vista anestésico, tres consecuencias importantes:
- Su tránsito intestinal y sus reflejos gástricos son mucho más lentos que los de una persona no diabética. Por lo tanto, tienen un mayor riesgo de que parte del contenido del estómago pase al pulmón, cosa que les impediría respirar correctamente.
- Sus arterias y venas responden a los cambios de presión mucho más lentamente que las de una persona no diabética, por lo tanto, después de una epidural o de una espinal, la tensión se baja mucho más y pueden ponerse muy malitos si no se tiene en cuenta.
- El riñón responde peor que el de una persona no diabética, por lo que los líquidos que se le pasen a lo largo de la cirugía deben estar perfectamente equilibrados con el sangrado para no encharcar al paciente, como si fuera una rana.
A eso unimos un deterioro por parte de nuestra sibilina glucosa de los tejidos que contienen colágeno . ¿Esto qué conlleva? Que tanto la articulación de la mandíbula como la primera articulación cervical sean más rígidas y el paciente más difícil de intubar.
Pero no termina ahí: la glucosa es como la canción de U2 : “I can´t live with or without you”. Cuando se les bajan los niveles de azúcar en sangre, estos pacientes también lo pasan fatal. Por eso, antes, durante y después de la cirugía, el nivel de glucosa tiene que estar controlado estrictamente, teniendo en cuenta que el dolor y el estrés aumentan dichos niveles en sangre. Por todo eso, el paciente diabético se opera siempre el primero de la mañana.

- ¿Tiene usted alguna enfermedad?
- Sí, soy diabético. ¿Por?
- Por saberlo.



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2/9/2010

Eres madre cuando...



1.- En tu bolso siempre hay toallitas y clinex.
2.- Cuando llegas al trabajo, por la mañana, ya llegas estresada.
3.- En las conversaciones, has sustituido el "yo hago" por el "mi niño hace".
4.- Sabes quitar de la ropa las manchas de ketchup, de fruta y de chocolate (o, al menos, lo intentas).
5.- Cuando te hablan de culitos, piensas en cremas barrera para el eczema del pañal.
6.- Tienes una facilidad pasmosa para hacer listas mentales (la compra, los uniformes, los libros...) mientras te hablan.
7.- Llevas pantalones largos a 40º a la sombra porque no tienes tiempo material para depilarte.
8.- Te sabes la letra de las canciones de Hannah Montana, pero no tienes ni idea de cuál es el primero de los 40 principales.
9.- La última vez que fuiste al cine fue a ver Toy Story 3. Y te gustó.
10.-Salir por la noche consiste en ir a una pizzería donde regalen globos.
11.-Lo mejor que te puede pasar en una cama es que duermas la noche entera.
12.-Y sueñas con despertarte más tarde de las 9 AM.
13.-¿Ben 10?¿Las Winxs?¿Bob Esponja? ¿Patito? ¡Amigos íntimos, por Dios!
14.-Como más te gusta ver a tus hijos es dormidos. Entonces te los comerías.
15.-Cuando estás afónica, no es de cantar, ni de fumar, sino de gritar: "Recoge tu habitación"
16.-Pero, a pesar de todo, no lo cambiarías por nada del mundo.

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