28/2/2010

Cirugía bariátrica ¿Qué es?¿Qué riesgos tiene?

Por mucho que el de la Orquesta Mondragón cante que “ellos las prefieren gordas, muy, muy gordas”, lo cierto es que a nadie le gusta estar gordo. Pero, yendo más allá, la obesidad, aparte del aspecto estético, se relaciona con muchos problemas de salud: con tensión arterial alta, con cifras de glucosa disparadas en sangre y con síndrome de apnea obstructiva del sueño (que suele degenerar en somnolencia diurna y disminución del rendimiento de la persona). Las tres cosas lesionan nuestro sistema vascular y nuestro corazón, dando lugar a enfermedades cardíacas.
Desgraciadamente, el michelín es un valor en alza en el primer mundo (tanto en niños como en adultos).No sólo hay más obesos que nunca en la historia, sino que cada vez el grado de obesidad es mayor. En marzo del 2004, el Center for Disease Control and Prevention publicó un estudio que mostraba que las muertes debidas a los kilos de más habían aumentado un 33% en la última década. De hecho, muy pronto superarán al tabaco como principal causa de muerte en el primer mundo.
En este marco, ha surgido la cirugía bariátrica, que no es la panacea en contra de la obesidad, aunque así la vendan determinados centros. La cirugía bariátrica comprende varios procedimientos quirúrgicos para tratar la obesidad mórbida (Esto es, aquella cuyo índice de masa corporal (kgr/m2) sea mayor de 35), que causan pérdida de peso por limitación del volumen que se puede ingerir. Al limitar el volumen, también disminuimos la ingesta de calorías , pero - ¡atención! - también la de vitaminas y minerales, con lo que el paciente que se somete a esta cirugía debe tener en cuenta que, no sólo va a tener que cambiar de hábitos dietéticos y estilo de vida para que sirva de algo, sino que va a tener que seguir controles periódicos en la consulta del endocrino toda su vida.
Como todas las cirugías, la cirugía bariátrica tiene sus complicaciones quirúrgicas a las que hemos de añadir las anestésicas. Los obesos, en general, son pacientes de riesgo alto para anestesiar. ¿Por qué?
1.- Como decía antes, suelen asociarse a diabetes e hipertensión, con los riesgos de sufrir un infarto durante la cirugía, amén de otras complicaciones asociadas a ambas enfermedades.
2.- Aún si no tienen enfermedades asociadas, son pacientes difíciles de intubar (cuellos cortos, boca pequeña, poca movilidad cervical) . La anestesia regional es prácticamente imposible por las capas de grasa (alguna obesa se ha quedado sin epidural porque la aguja no llegaba) y ya no os digo el cogerle vías para poder poner fármacos.
3.- El aumento de la grasa sobre el tórax disminuye, también la distensibilidad del pulmón, pero, además, la enorme barrigota comprime el diafragma, con lo que el aire que el pulmón puede movilizar es menor que el de una persona delgada, con un mayor consumo de oxígeno porque la superficie del cuerpo es mucho mayor. Con lo que imaginad si a un obeso lo ponemos en Tren y además le hacemos una laparoscopia, que es el procedimiento habitual en estas cirugías. Ese pulmón no lo ventila ni el Xinthya.
Por eso y porque he visto morir  pacientes por las complicaciones de esta cirugía, la cirugía bariátrica no debe tomarse a la ligera. Debería plantearse sólo en casos de obesidad patológica grave, como este. (Manuel Uribe, un mexicano de 43 años, con el dudoso honor de estar registrado por el libro Guiness como el hombre más gordo del mundo, antes y después de la cirugía bariátrica. Actualmente, pesa 130 kilos. Bajó 235 con dieta previa a la cirugía y otros 195 con la cirugía)









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27/2/2010

El paciente adolescente (varón)


Existe una enfermedad harto común, cuyo principal síntoma es una gilipollez abrumadora que (aunque dura unos años), afortunadamente, en el 90% de los casos, se resuelve con el tiempo. Esa enfermedad es la adolescencia. Nos convierte en unos seres desgarbados y acnéicos, con marcado carácter antisocial y mínimo control de impulsos. Yo misma la pasé. Y fue tan intensa que mi padre, que me adora,  llegó a decir: "O se va ella o me voy yo, pero esto no hay Dios que lo aguante".
El paciente adolescente no es una excepción a todo esto. Si ves en tu programación de quirófano: "Varón, 16 años", ya sabes que le va a dar el yuyu hagas lo que hagas. Que nada más le pinches la vía, aunque sea un tipo del tamaño de un armario, se va a poner blanco Colhogar y se va a marear más que una perdiz sin biodramina. Para no contar ya lo que pasa cuando le haces un bloqueo axilar y está el midazolam de por medio. ¿Lo cuento? Bah, venga, lo cuento.
Varón, 16 años, fractura de 5º metacarpiano resultado de un "conflicto de intereses" por una damisela en Carnavales. Técnica anestésica: bloqueo axilar + sedación ligera con midazolam y fentanilo. Comienza la traumatóloga a operar y, de pronto, oigo hipidos a mi lado de la barrera hematoencefálica.
- Buaaaaaa
- ¿Qué te pasa, Enrique?¿Te duele?
- Nooooooo
- ¿Entonces? - Dios, ¿otro pedo llorón?
- Tengo miedoooooo
- Pero...¿miedo de qué? - pregunto, mientras pienso: "Menudo hombre para una guerra".
- De no salir de aquíííííííí´- Sí, yo tengo el mismo miedo cuando Superestupenda, una de las cirujanas generales se mete a hacer una laparoscopia, pero no lloro, leñe.
- Pero, hombre, ¿cómo no vas a salir de aquí? Si esto es una cosa de nada...
- Buaaaaaaa, ¿no puede pasar mi madre?
- Pues, no, chico, ¿qué se le va a hacer? Esto es un quirófano, no puede pasar la familia.
- Buaaaaaa...¿y mi novia? Ella no es familia...
Suspiro. ¿Dos dedos de frente? Como mucho, tres.
- Tampoco, aunque no sea familia.
- ¿Puedes secarme los ojos? Es que tengo el lacrimal graso...
Pero, ¿qué coño lacrimal graso ni niño muerto? Tú lo que estás es llorando como un magdaleno...
- ¿Sabes hablar en inglés? - me espeta a continuación.
- ¿EH?
- Yo sí. Estoy aprendiendo. ¿Sabes cómo se dice limón? Venga, es superfácil.
- Lemon
- Oich - exclama, alucinado - ¡Lo sabe!
- Pues sí, mira.
La traumatóloga se descojona al otro lado de la barrera hematoencefálica.
- ¿Y cocina? ¿Sabes cómo se dice cocina?
- ¿Será "kitchen", por casualidad?
- Oich - vuelve a gritar, relamiéndose de gusto - Hay que ver qué cosas. ¡Te la sabes!
¿Será porque llevo desde los 6 años estudiando inglés?¿Será?
 - ¿Y adolescente?¿Sabes tú cómo se dice "adolescente"? - le pregunto,  mientras la Dra Catwoman y la Dra Cleoprata ( mi R3 y la rotante de UVI) ahogan la risa.
- Teenaaaaaager- me responde, con un bostezo, mientras el midazolam va haciendo su efecto.
Pues eso.

Foto procedente de la galería Flickr de Randoom




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23/2/2010

Los (d)efectos de ser madre

Hay algo inherente al hecho de ser madre, aparte de que las ojeras te lleguen a la rabadilla. Y ese algo es que, desde el mismo momento en el que el pregnosticón te da positivo, te asalta una cequera total que te impide ver las virtudes del resto de los críos de la misma edad que el tuyo y los defectos del crío propio. En otras palabras, tu hijo siempre es el mejor en todo, así sea, el pobre, un clon de los ewok. Asociada a esta ceguera, también te cae encima una tendencia ineludible a ser monotemática. Pasas de hablar de la fisión nuclear o del tabique nasal de Belén Esteban, temas harto interesantes, a parlotear durante horas sobre la baba que le irrita la barbilla a tu nené o sobre la forma tan graciosa que tiene de decir "Baaaa". Esta tendencia ineludible se acompaña, casi siempre, por una debilidad inevitable por los diminutivos. No decimos "baba", decimos "babita". No decimos "mocos", decimos "moquitos".Y esa debilidad se manifiesta en todo, excepto en lo referente a las deposiciones. Decimos "cacotas".
- Uy, el hombrecito se ha hecho cacooootaaas. ¿Qué le va a hacer mamá en el culito?. Limpiarle las cacoootaaas.
El niño te mira. Dice "Baaaa". Y tú te derrites. Y llamas a todas tus amigas para contárselo. Hasta que te das cuenta de que te vas quedando sin amigas.
Tengo una amiga, en concreto, que va camino de esto. Y es que es especialmente brasa con el tema de sus hijos. Por divertirme, cada vez que quedamos juego a cambiarle el tema para ver como vuelve, desesperadamente, al meollo.
- Han puesto un sitio de depilación láser en la esquina - le digo, consciente de que la depilación láser, por ahora (que todo se andará, como a la Victoria Beckham le dé por depilar a sus hijos), no es un tema compatible con los niños.
- ¿En serio? Pues, a ver si consigo ir porque Robertito - su hijo de 4 años -  me tiró, el otro día, al suelo la epilady y me la rompió. Y es que, ahora, le ha dado por enrabietarse...- y sigue aquí media hora sobre los hábitos actuales de Robertito, mientras el resto del grupo (en su mayoría, mujeres sin hijos ) me mira , insistentemente, para que meta baza.
- ¿Por qué no vamos al teatro una noche de esta semana? Dan la obra esta que me han dicho que está muy bien. - afirmo, cortando las andanzas de Robertito con tres rotuladores fluorescentes y una camisa de trabajo de su padre.
- Uf - responde ella - no sé si podré. El lunes, Robertito tiene música. El martes, Antoñito (su otro hijo, de 7 años), tiene inglés. El miércoles, los llevo a los dos a la piscina. Y les encanta, ¿sabéis? - y empieza a hablar otra media hora sobre los distintos estilos de Antoñito y Robertito en el medio acuático.
Mis amigas, desesperadas, empiezan a marcharse y, al final, nos quedamos solas. Ella hablando de sus hijos y yo intentado meter una palabra, aunque sea de canto...para hablar de los míos, faltaría más.

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18/2/2010

El paciente pedófilo

El mundo del anestesiólogo está plagado de cosas sugerentes a los cinco sentidos: desde el inconfundible olor del líquido amniótico y el meconio que sazona los cubículos del paritorio hasta el tacto untuoso de la flema del fumador activo, que se enlaza alrededor del tubo, comosi fuera hiedra. Desde el ordeñamiento de las tripas de los obstruídos de cirugía general hasta el aroma pseudomónico de las infecciones en miembros de los traumas. Un placer, vaya. Pero, sin duda, lo que peor llevo de este corolario de estímulos es la mezcla de metano, etano, butano, sulfuro de hidrógeno, metilmercaptano y escatol. En otras palabras, el olor a pedo.
El otro día, el Benji, uno de mis R4, se disponía a enseñarme cómo se tuneliza un catéter epidural en una paciente a la que le iban a amputar un pie, cuando un olor nauseabundo, mezcla de putrefacción y chorizo revenido, inundó el ambiente. Después de mirarnos unos a otros de forma sospechosa, constatamos que había sido la paciente, así que Superstar, una de las enfermeras de quirófano, con un truquito digno del Dr McGuiver nos mojó a todos las mascarillas con alcohol. Pero, ay, hados crueles, el alcohol, como la confianza, es volátil y se evapora con rapidez. Y, a los diez minutos, un nuevo hedor procedente de las profundidades de nuestra paciente volvió a condensar el aire. A Superstar le dio un ataque de risa aguda incontenible.
- Cof, cof, cof - tosió el Benji, al borde de la intoxicación por metano - ¿Tú sabes si el escatol puede contaminar una epidural?



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16/2/2010

No eres supermana, ¿y qué?


En uno de los márgenes de la autopista del norte, en Tenerife, Anoniman, un personaje original y creativo, deja durante la noche una frase en un panel de 20 metros que arranca, a la mañana siguiente, una sonrisa a los conductores que pasan. La última vez que pasé por allí, el panel ponía: "No eres supermana, ¿y qué?". Desde entonces, llevo dándole vueltas a la frasecita de marras. Se queda ahí rondando por mi cabeza y me asalta cuando menos me lo espero.
El otro día, saliente de guardia, me quedé a dar y recibir clase en nuestro día de docencia decente. Al salir del hospital, casi a las tres de la tarde, me crucé con una de las enfermeras de quirófano que entraba a trabajar:
- Uy, Jomeini, qué mala cara. Qué ojeras tienes.
- Yo también te quiero, guapa.
- Jajaja. ¿Estás saliente,no?
- Pues sí, hija, hoy aciertas - y es que suele hacerme el mismo comentario a menudo, aunque haya dormido como una ceporra la noche antes. Lo cual me deja con una sensación de ser una especie de Quasimodo andante.
Llegué a casa, me hice la comida y me di una ducha rápida para despejar el nido de pájaros que tenía por cabeza, para salir  luego disparada a recoger a los enanos al cole. El Terro tenía clase de música, así que, mientras él está en clase, ayudo a Susanita con la tarea y luego me voy, con los dos a cuestas, al aeropuerto a recoger a mi santo que llegaba de Italia de un curso de fijadores externos (Sí,ya lo sé, mi amiga Eva siempre me dice que si mi santo no querría adoptarla...). Baños, cenas. Me doy cuenta a las 8 de la tarde de que en los armarios no hay uniformes limpios para el día siguiente. Lavadora. Preparar comidas de mañana. "Mamá, ¿nos lees un cuento?" Pero antes, dientes y a hacer pipí. Me quiero mirar la cirugía que tengo mañana y me quedo dormida con el Jaffe sobre la nariz. Entre sueños, noto como mi santo me quita el libro y las gafas, me arropa con la manta y me apaga la luz.
- No eres supermana - me susurra la frasecita desde una esquina de mi cabeza.
- ¿Y qué? - le responde la otra esquina, mientras me dejo deslizar suavemente hacia la inconsciencia - Soy humana. Me basta.

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10/2/2010

¿Qué es y para qué sirve el Trendelenburg?

Tengo varias búsquedas en las estadísticas del blog preguntando qué es el Trendelenburg. O , más concretamente, qué es el Tren de Lembur. Que me ha hecho tanta gracia como la vez que una yayita me dijo que le habían hecho tres pay-pays en el corazón. "Pues lo tendrá usted muy fresquito" - le respondí, sonriendo. Así que, sólo por la sonrisa, este tren que va a Lembur se merece una entrada.
Friedrich Trendelenburg fue un cirujano alemán (con ese nombre, seguro que de Torrelodones no era),autor de la primera anestesia por vía endotraqueal, que, en realidad, no inventó la posición que lleva su nombre. De hecho, el trendelenburg se venía usando desde los tiempos de la Maricastaña, pero Friedrich, muy listo él, la describió en su autobiografía, con lo que quedó definitivamente asociada a su nombre. No hay como estar  en el lugar correcto en el momento perfecto.
La posición de Trendelenburg es, básicamente, la que todas las doñas del barrio sugieren cuando a alguien le da el patatús. En otras palabras, te da el yeyo y ellas te levantan las piernas ("Pa´que la sangre te llegue al celebro") sin piedad de tu falda y enseñando al pueblo entero que hace dos meses que no te depilas las ingles. O sea, que consiste en elevar las piernas y bajar la cabeza, de forma que ésta quede unos 10-15 grados por debajo del tronco. Las doñas tienen razón: sirve para mejorar el retorno venoso en situaciones de bajada de tensión arterial. Pero, ¿para qué se usa en el quirófano? Básicamente, se usa para facilitar la cirugía de la parte inferior del abdomen y de la pelvis. Si a usted le van a operar de una prostatectomía radical por laparoscopia, probablemente, su cirujano pida a lo largo de la cirugía que "le pongan en Tren". Por efecto de la gravedad, las vísceras tienden a ir hacia la cabeza facilitando la manipulación quirúrgica de la zona baja del abdomen. También, la usamos los anestesiólogos y anestesioblastos cuando queremos coger una vía central, porque distiende la yugular interna y disminuye el riesgo de que una burbuja de aire pase a la sangre en el momento del pinchazo.
Pero el "tren", como coloquialmente se la llama, tiene su lado oscuro. La presión del intestino en el diafragma limita la respiración del paciente y favorece el vómito (al aumentar la presión en el estómago). Por otro lado, la compresión de las venas y arterias de la parte superior del cuerpo hace que aumenten, también, la presión en el cerebro y en los ojos y que se produzca hinchazón de la cara y de la vía aérea por la que respiramos (con lo que podemos tener problemas a la hora de retirar el tubo endotraqueal al paciente).
Por eso, los anestesistas, en general, limitan el tráfico ferroviario y los "trenes" largos y de alta velocidad.

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8/2/2010

La blogosfera sanitaria existe


Y así lo demuestra el siguiente abecedario:
A: La A está plagada por Anestesia : AnestesiaR, Anestesia2 y mi adorable MiAnestesista, pero también encontramos aquí a los chicos de ATensión Primaria
B:En la B, reina Berni en su rincón siempre musical, acompañada (muy bien) por los chicos del Bálsamo de Fierabrás
C:Para sobrevivir en la blogosfera sanitaria, debes saber Cómo convertirte en entrenador pokémon, aprender a ir Con los zuecos por la vida y seguir fielmente el Caminito del MIR, acompañados por un bien amaestrado Cánido de Pavlov. Y, de paso, no estaría mal echar un ojito a algunos Casos clínicos de pediatría (nunca se sabe).
D:El Diario de una mamá pediatra es algo que una no puede dejar de leer, como atestiguan sus seguidores. Y el de una estudiante de medicina no se le queda a la zaga.
E:Las Enfermedades de obreros y artesanos son un mundo aparte dentro de la blogosfera, gracias al buen hacer del Maño. Comparten letra con los siempre interesantes artículos de E-Ras, las elucubraciones brillantes de Han  y los Enfermeros de Carlos Tardío.
F:Florencio Ruiseñor (también conocido como JeringaMan) nos cuenta sus tribulaciones de un enfermero andaluz en la F de esta blogosfera.
G:Desde el otro lado y, sin faltar el humor, el Gerente de Mediado nos cuenta cómo están las cosas y Gangas y sus estadísticas del MiR nos simplifican la vida. Y podemos, posteriormente, sazonarla con un poco del Gofio del Dr Bonis
H:Hemos leído en la H, historias de un futuro médico que nos cuentan que Hay otros mundos al extremo de la Historia clínica, con una cara mucho más Humana.
J: Julio Mayol se apropia, con su blog de un cirujano, de la J en toda su extensión., dejando un huequito a mi blog de la Dra Jomeini (Después de todo, necesita anestesista para trabajar. Aunque sea anestesioblasto) y quemando al pobre Julk más de lo que está.
L:Lis Ensalander cuenta en la L sus crónicas de mil en uno, haciéndonos girar al borde de su equilibrio inestable.
M:La M de Medicina reúne a Sophie con su Mondo médico, las Miles de piedras pequeñas en el camino de un médico de familia, el Mirar de cerca de una traumatocito, las Memorias de un MIR, Medtempus y el estado crítico de un médico
N:La N da nombre a los días. Esos días en los que podemos sentarnos tranquilamente a disfrutar de la lectura.
O:Oncoblog merece un admirativo ¡Oh!. Y puebla en solitario esta letra redonda.
P:El latín inunda el territorio de la P recordándonos que Primum non nocere y que Per ardua ad astra. Pero dejan espacio a la imaginación en las Paradojas de girar como una noria y de  Penélope en su paraíso, al humanismo de un pediatra y a un incipiente Paradigmedical.
R:Las reflexiones de un pediatra curtido son cosas a tener en cuenta en la R.
S:La Salud empieza con S: con S de Sáname y de Synáptica. Salud acompañada de otras cosas, a veces cosas de comer. Esperando no necesitar nunca de un Supositorio.
T: Ulukai y su Trapo y saliva se apropian de la T (Y, ahora que lo pienso, también de la U). Es lo que tiene ser original poniendo nombres.
V: Vitote, estudiante premir y, por lo tanto, ser de actos impredecibles, nos cuenta lo que Dices tú de MIR en la V.
Y: Y Ya veremos si esto sirve para que la blogosfera sanitaria sea reconocida dentro del mundillo de los blogs, pero, por el momento, si tienes un blog sanitario y no estás aquí, ¿a qué esperas para dejarlo en los comentarios?

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6/2/2010

De susto en susto...



Mi padre debe tener las coronarias a prueba de bomba. A lo largo de su vida se ha llevado un montón de sustos, pero, a pesar de parársele el corazón, subírsele a la garganta y ponerse pálido como un muerto, no le pasa nada, oye. Él sigue ahí, fuerte como un roble. Recuerdo un susto de mis años infantiles: uno de los primeros que puso sus coronarias a prueba. Llovía a cántaros, así que mi hermano y yo decidimos jugar al escondite dentro de casa. Estaba escondida en lo más recóndito del armario de mis padres, cuando oigo la voz de mi madre avisando:
- En los armarios, no vale.
Así que abrí las puertas y me topé de bruces con los ojos desencajados de mi padre, a medio cambiarse de ropa, que miraba la puerta que se abría sola como si fuesen a salir del armario todos los demonios del infierno.
Mi hermano, que (con todos los perdones a mi madre) es un poco hijo-puta para estas cosas, le escondió una vez a mis padres un loro-despertador en su dormitorio, que, a las seis de la mañana, los despertó chillando WAKE UP, WAKE UP a todo volumen. Si esa vez no le dio el infarto, no creo que ahora lo haga.
Anoche, el encargado de poner a prueba las coronarias de mi padre fue el Terro. Se quedó a dormir en su casa  y a las cuatro de la mañana (hora crucial), el Terrorista se despertó porque tenía miedo. Él es así de simpático. No tiene miedo a las once o a las doce, sino a las cuatro, cuando tú estás en plena fase REM.
- Aba - llamó (a mi madre). No sé para qué se molesta. Mi madre jamás se despierta. Es como mi santo. Sigue resoplando tan fresca. Es mi padre quien se levanta, suspirando, y lo tranquiliza. Cuando ya vio que mi hijo cogía posición de dormir, volvió a su cama. Apenas empezaba a conciliar el sueño cuando, de las profundidades de la noche, surgió una voz varonil:
- Hasta el infinito y más allá.
Decir que el corazón le salió del pecho, rebotó contra la puerta y llenó con su latido toda la habitación, como en el cuento de Poe, es decir poco. Al final, volvió a su estado inicial y mi padre, temblando, se levantó a investigar. La voz volvió a hablar:
- El peligro siempre está presente en el sector gamma.
Mi hijo dormía plácidamente encima de los botones de su muñeco de Buzz Lightyear.

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4/2/2010

Partos compartidos


El otro día, en el corcho de mi servicio, entre listados de guardias, asignaciones de quirófanos, localizadas y cursos, estaba este dibujo tomado del libro de A. Gelty La diosa: Madre de la naturaleza viviente. Según la autora, se trata de una pintura sobre madera originaria de los indios huicholes (que existen, lo he comprobado). Estos señores piensan que la mujer no debe quedarse con todo el dolor del parto (que consideran un placer. Algo sádicos sí que son estos indios...), así que el hombre se sienta en unas vigas sobre la cabeza de la parturienta con una cuerda atada a sus partes nobles. Y, cada vez que la mujer tiene una contracción, tira de la cuerda para que su pareja comparta los dolores del parto.
Me quedé mirando el dibujo con cara de pasmo. ¡Fuerte manera de hacer el indio! Aparte de que, en una de estas, una parturienta con polisistolia puede dejar a su marido estéril de por vida. ¿Vendrá de aquí la expresión "tenerle cogido por los huevos"? ¿Y la de "se los pisa"? Oh, cielos, horror de los horrores, si fuera una anestesista huichola, ¿tendría que poner dos epidurales por parto?
Y, de repente, me di cuenta de la cara que se le va a quedar al pobre hombre, cuando se baje de la viga después de aguantar el tirón (o, mejor dicho, los tirones)  y se dé cuenta de que el crío es negro. Eso sí que es tocar los huevos.

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2/2/2010

No me voy a NY, pero soy el Blog del día

Blog nombrado Blog del Día el 
02/02/10
Hoy soy el Blog del Día. Marta y Rafael me han dado este premio, que me hace mucha ilusión,  El proyecto "Blog del Día es una idea destinada a dar a conocer blogs dentro de la blogosfera hispana que cumplan una serie de criterios de calidad, con el fin de promocionarlos. Así que me siento muy honrada de que hayan decidido que, este 2 de febrero, mi blog sea el del día. Fresquita para todos está la entrevista que me hicieron, aquí.
Y el concurso de Atrápalo ha acabado dejándome una medalla de plata al mejor post. Mi muy admirada Lo que ahorro en psicoanálisis disfrutará del viaje. Desde aquí quiero dar las gracias a todos los que me habéis votado y apoyado. Después de todo, tal vez sea mejor así: no sé si me hubieran dejado pasar la aduana con tantas camisetas y gorras de "I love NY"