26/12/2009

Un año en un post


Forrest Gump decía que "la vida es como una caja de bombones. Nunca sabes lo que te va a tocar". Este año, más que como una caja de bombones, ha sido como la paella que prepara mi santo. Al principio, ves como va elaborando el sofrito que va a hilar los sabores: la cebolla de la Crisis (así, con mayúsculas), que tantas lágrimas ha arrancado; el ácido aroma de los tomates de la Gripe A; el tufillo pegajoso del ajo de los chanchulleos políticos y de los fanatismos; el sabor, levemente amargo, de los pimientos porque otro se ha llevado las Olimpiadas... A todo eso, sofrito con el aceite de la vida diaria, añadimos dorados trozos de pollo, tan dorados como el Oscar de Penélope Cruz; delicados pedacitos de gamba, tan deliciosos como los poemas de Benedetti o las canciones de Mercedes Sosa; el azafrán, raro, del premio Nobel de la paz a Obama...y el arroz. Miles y miles de pequeños granos de arroz, de horas de quirófano, de deberes infantiles, de comidas, cenas, desayunos, lavadoras, cuentos, reuniones...en definitiva, miles de horas de pumpuneo. Podemos echarle limón y enmascarar su sabor, viendo sólo el lado ácido de esta paella. O saborear cada bocado, en el recuerdo, con satisfacción, deseando que el 2010 no sea un arroz negro.
Si te ha gustado este post, dame un votito, que me encantaría ir a Nueva York y hacer el curso de la Escuela de Escritores.


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21/12/2009

Pesadilla antes de navidad

Bip, bip, bip. Suena el busca. Abro un ojo.
- ¿mmmsíp?
- Jomeini, sube a poner una epidural.
- Voooy.
Subo las escaleras. Atravieso con cara de zombi la sala de espera donde hay dos hombres sentados, esperando. Uno tiene en los brazos una ovejita de juguete. El otro, vestido con un chaleco de lana, cena un bocadillo. Parecen pastores. Sonrío. Les saludo y entro. En el paritorio hay una mujer morena, con el pelo largo y cara de susto. A su lado, un hombre moreno, con barba, la abanica. Está vestido con una túnica marrón y sandalias (¡Qué perdida de glamour que tienen algunos!- me digo a mí misma).
- Hola - me presento - Soy la Dra Jomeini. Vengo a ponerle la epidural.
Ella asiente una vez.
- ¿Alguna alergia?
- A las palomas - contesta él, con acritud.
- José - le corta ella - No te pases.
- Vale, perdona, María.
Los dos hablan con un acento curioso, así que, mientras preparo las cosas, les pregunto:
- ¿De dónde son?
- Uf - dice ella - de muy lejos. Vinimos a pasar la navidad a Canarias con una oferta de viajes Star y, mira, se me adelantó el parto.
- Ah, vaya.
Voy a lavarme para empezar. La puerta del lavamanos choca con algo que hay detrás. Asomo la cabeza y flipo en colores. Detrás de la puerta, hay una mula y un buey.
- Pero, pero...¿esto qué cuernos es?
- Es que, pobres animalillos, no teníamos con quién dejarlos.
- Por favor - le digo al auxiliar - saca a estos bichos de aquí. Pero, ¿quién les ha dejado meter animales en paritorio?
En esto, se abre la puerta del paritorio y aparecen el director médico, el subdirector del área médica y el subdirector del área quirúrgica.
- Nosotros les hemos dado permiso. Se ha estropeado la calefacción y necesitan el calor de los animales - me dice uno - Ya sabe, doctora, el usuario versus cliente siempre tiene la razón, aunque no la tenga.
- No se ofendan, señores - dice otro - por las opiniones de esta anestesioblasta. Aquí tienen un obsequio de parte del hospital: oro, incienso y mirra, muy útil para el nuevo bebé. Sobre todo, esto último.
¡¡¡¡¡¡¡AAAAAAAAAAHHHHHH!!!!!!!Me despierto gritando en la cama del cuartito de guardia. Uf, era un sueño. Seguramente, producido por una indigestión (Últimamente, con el rollo de las casi navidades me salto la dieta muy a menudo).
Bip, bip, bip.
- ¿mmmmsíp?
- Jomeini, sube a poner una epidural.
- Voooy
Subo las escaleras. Atravieso, con cara de zombi, la sala de espera donde hay dos hombres sentados, esperando. Uno tiene en los brazos una ovejita de juguete. El otro, vestido con un chaleco de lana, cena un bocadillo.
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!
En fin, queridos jomeinistas, feliz navidad a todos/as

18/12/2009

Visita postanestésica

La realidad es aquello que, cuando uno deja de creer en ello, no desaparece. O eso, al menos, decía Philip K Dick, un escritor estadounidense de ciencia-ficción. La ciencia-ficción, añadiría yo, es aquello que, a pesar de ser posible, una sabe que no va a aparecer jamás. La visita postanestésica, en mi hospital, es ciencia-ficción. Sí, es verdad que la Unidad del Dolor Agudo está empezando a hacer sus pinitos, pero sería ideal que, cada uno de nosotros pudiera visitar a nuestros pacientes una vez operados, al día o a los dos días y constatar cómo están y si han tenido problemas más allá de lo que llegan las horas que pasan en URPA. Aunque, pensándolo mejor, también podría ser contraproducente. El otro día, me encontré a una paciente en la calle:
- Oye, niña, ¿no eres tú la que estaba anestesiando el otro día en el quirófano?
- Pues...puede ser.
- Pues que sepas que, al día siguiente, tuve un dolor de cabeza de mil pares.
Definitivamente, vamos a dejarlo en ciencia-ficción. Mejor.

17/12/2009

Intubación con fibroscopio

La fibrobroncoscopia flexible es la técnica de elección para intubar a pacientes con vía aérea difícil. Se usa, por lo tanto, en aquellos que tienen historia de intubación difícil (en cirugías anteriores), que prevemos que tengan una vía aérea difícil (en unos días, publicaré un post sobre cómo preverlo), que tengan dientes protuyentes, una boca con una apertura muy pequeña, la mandíbula o el mentón pequeños o retraídos... El anestesiólogo, al hacer uso del fibroscopio, disminuye el riesgo de complicaciones que podría tener una intubación a ciegas. Pero, tranquilos, no se hace a pelo. Primero, se debe preparar al paciente anestesiando toda la zona (mucosa nasal, nasofaringe, lengua y pilares anteriores de la faringe) con anestésico tópico. Una vez en quirófano, hacemos un bloqueo transtraqueal. Esto es, pinchamos con una aguja finita por debajo de la nuez y nos metemos en tráquea, donde inyectamos rápidamente lidocaína al 5%. Una vez hecho esto, atontamos un poco al paciente para que no se entere ni se acuerde mucho de la cantidad de perrerías que le estamos haciendo. Y pa´lante.
Hoy he hecho mi primera intubación con fibroscopio en un paciente despierto (o pseudodespierto, porque el pobre estaba tan torrado que casi no se ha enterado de nada) supervisada por la Dra Archiconocidísima. Para que entendáis exactamente lo que he hecho, os dejo este vídeo que he sacado de Youtube.


16/12/2009

Long Distance Call

¿Por qué será que siempre suena el teléfono cuando más liada está una? Estás en la cola del súper, compitiendo con la cajera a ver cuál de las dos es más rápida, cuando...ring,ring. Estás con las manos metidas en la masa de las croquetas, con bechamel hasta en el carnet de identidad, cuando...ring,ring. Estás...bueno, muy liada, cuando...ring,ring. No falla. En mi caso, la hora clave son las 19.30, que es la hora de baños y cenas de los enanos. Sólo me falta hacer el pino puente para cuadrarlo todo, cuando, por supuesto, suena el móvil.
- Ring,ring.
- ¿Sí?
- Hola, ¿Manolo? - ¿Acaso tengo voz de Manolo? Una de dos: o el tipo al otro lado necesita un otorrino o voy a tener que inflarme a claras de huevo, como el lobo de los siete cabritillos.
- Pues no, está equivocado.
- Ah, perdón.
- Nada, no pasa nada.
No he terminado de colgar, cuando suena de nuevo.
- Ring, ring
- Hola, ¿Manolo?
- Que no, soy la de antes.
- ¿No estoy llamando a Soria?
- No, estás llamando a Canarias
- ¿CANARIAS? - pregunta, como si yo le hubiese dicho Tombuctú.
- Sí, Canarias - Joé, que estoy en medio del baño del Terrorista, no tengo tiempo para lecciones de geografía.
- Ah, vale, perdón - y aún le oigo decir, antes de colgar - Canarias, la hostia.
Sigo a lo mío. Saco al Terro del baño y le estoy poniendo el pijama cuando vuelve a sonar el teléfono.
- ¿Sí?
- ¿Canarias, no?
- Sí - digo, un poco mosca.
- Venga, tía, dile a Manolo que se ponga de una vez y que se deje de coñas, que lo de Canarias no ha colado.
La mandíbula me golpea el pecho de lo boquiabierta que me quedo.
- Mira, no sé quién es Manolo, ni ganas. Te juro por la madre que me parió que esto es Canarias. Y estoy intentando bañar a dos niños. Deja ya de llamar ¿Vale?
Se hace un silencio sepulcral al otro lado de la línea.
- Que dice que si es Canarias, tío - oigo que le dice a otro - Bueno, perdona.
Y cuelga. No puedo evitar reírme.

14/12/2009

Cybersexo

¿Os habéis dado cuenta de que esto de los blogs es como el sexo? Sí,sí, no es ninguna jomeinada. Me explico: al principio, cuando una es virgen, oye hablar a los otros de posts, feeds, enlaces, tags...y te parece que es una cosa a años luz. Pero, un día, decides informarte de qué va el rollo. Primero, le preguntas a los amigos, que para eso están. Siempre está el típico enteradillo, pero enseguida te das cuenta de que tienen más o menos la misma idea que tú, así que empiezas a cotillear en Google. Entras en un blog, en plan furtivo, como el que ve una revista porno. Dejas un comentario apresurado. Luego, otro. Y otro. Te das cuenta de que te sienta bien, así que vas dejando comentarios por todos lados, en plena masturbación digital. Hasta que llega un día en que eso no es suficiente. Empiezas a echar miraditas de envidia a los que tienen su propio picadero. Incluso, a los que tienen comentaristas fijos. Y te lías la manta a la cabeza. Mandas tu virginidad a la porra y te montas un blog. El primer post es como el primer orgasmo. Visto de lejos, fue perfecto. El inicio de todo. Pero lo relees y duele de lo simple. En otras palabras, fue un aquí te pillo, aquí te mato. Pero no hay de qué preocuparse. Como en otras lides, paulatinamente, aprendes sutileza. Aprendes a satisfacer al otro, quedándote tú satisfecha. Bueno...no siempre. Hay posts y posts. Unos son dulces, cariñosos, lentos, y terminan con una explosión inesperada. Otros son algo más bestias. Hay posts que te dejan satisfecha durante días y otros que te dejan con la sensación de que ha habido "gatillazo" por algún lado.

Con el tiempo, te acostumbras a postear habitualmente, al sexo seguro. Así que, si por alguna razón, debes guardar abstinencia, estás de una mala hostia que si te ve el Papa te excomulga directamente. Te parece que te falta algo.

Y, claro está, si tienes muchos meneos...es que es la leche en vinagre.

13/12/2009

Arte naïf


Susanita y el Terrorista han sido premiados en un concurso de dibujo. Hoy, todos los dibujos participantes, con el tema :"Cuida tu medio ambiente", fueron expuestos en una sala para goce y disfrute de sus papás. Así que allá fuimos. Nos recibe en la puerta un tipo alto, con el pelo como una coliflor, traje chaqueta gris y complejo de Sombrerer@ loc@:
- Hola, hola, holita
El Terro lo mira desde detrás de la piruleta que se está comiendo y se esconde, inmediatamente, detrás de mis piernas.
- Nosss encantannn losss niñoooosss, ¿verdad? - dice, con la sonrisa falsa del que no tiene niños, no piensa tenerlos y no se acercaría a ellos ni con un bichero - ¿Quién es el afortunado?
- Los afortunados - dice mi santo - Han sido seleccionados los dos - Y se le adivina al decirlo la sonrisita de orgullo paterno por sus dos picasitos.
- Oiggg, losss dosss ¡Qué maravilla maravilloooosa!¡De perlassss! Pues, a verrrr: Susanita está aquííí - señala el dibujo de Susanita que está colgado en una pared. Ha dibujado una bruja que va tirando paquetes a los contenedores de basura desde su poco contaminante escoba voladora y a una chica, con un vestido en plan Las Meninas, que esquiva los paquetes de la bruja, mientras recoge cacas de perro del suelo. - Y tú, ¿cómo te llamassss, guapetón?
El Terro se esconde, aún más, detrás de mis piernas.
- Uyyyy, síííí, tú estássss aquíííí. Qué lindoooo - El Terro ha dibujado un camión de la basura, con su operario recogiendo la idem y, en la calle, contenedores de cada color: verde, amarillo y azul.
- Y ahora, vamoossss a pasarrr a hablarrr con la psicóloga.
¿Con la psicóloga? ¿Con la psicóloga para qué? Tampoco es que hayan dibujado a Frankestein destripando cadáveres, oiga. Nos recibe una chica que nos explica que, por la ley del menor, tenemos que firmar los dibujos y les pregunta a los enanos:
- ¿Cómo os llamáis?
- Susanita - responde mi hija, toda protagonista - Y él es el Terro.
El Terro mira a la psicóloga con los ojos como platos y no dice esta boca es mía.
- ¿Y cuantos años tienes?
- Seis. Y él, cuatro
- ¿Y tú, no hablas?
- Cuatro - dice el Terrorista, muy bajito. Tanto que no le oye ni su cuello.
La psicóloga nos pregunta si necesitamos algo. Necesito vacaciones, no me vendría mal un corte de pelo, una sesión de depilación y una cenita romántica en Akelarre con mi santo, pero me imagino que no se refiere a ese tipo de necesidades.
- Pues no, gracias - le respondo con una sonrisa.
- Bueno, pues ahora, los dibujos se envían a la fase autonómica y, luego, a la nacional. Suerte.
Salimos, sintiendo en el cogote el aliento del Sombrerer@ loc@, que nos dice:
- Adiós, adiós, adiosito.
El arte siempre tiene un precio.
Dibujo de Noviembre de este año: Mamá y el Terro, dibujados por éste último.

11/12/2009

Regalo sorpresa

Ayer, cuando llegué al hospital, en la sala donde hacemos el cambio de guardia, había un paquetito con mi nombre y la foto de un bebé. Debajo de la foto, su madre, a la que puse la epidural hace un mes, había anotado :"Gracias por ayudarme a nacer". Dentro del paquete, había una caja de bombones y una nota en la que me agradecía que "a pesar de la hora y de lo agotadora de la jornada, fuera capaz de transmitir cariño, apoyo, paciencia y aliento". La verdad es que me emocionó. Raramente, se acuerda nadie del anestesista. Y, aunque es verdad que no hay que dar las gracias por ser humano, el que alguien se dé cuenta de lo que cuesta arañar una sonrisa y algo de paciencia cuando llevas veinte horas trabajando sin parar, es de agradecer. Así que gracias a ti y a tu enanita. Ojalá pudiera decírtelo personalmente.

Águila real en quirófano


8/12/2009

Me gusta conducir

Aprovechando que Paquirrín y Picotón, mis dos cuñadas por parte de santo, han venido de visita, nos hemos ido a pasar los dos últimos días del puente a la casa de mis padres, en el sur de la isla. Hoy, como ellas tenían que estar pronto en el aeropuerto para volver a la cruda realidad, mi santo cargó con cuñadas y niños y emprendió camino de vuelta primero y yo me quedé recogiendo el campamento. Más que nada para que mis padres no crean que, por su casa de la playa, ha pasado el ejército de los hunos. Y , luego, volví yo solita en mi fotingo.
Es realmente liberador conducir sola cuando no hay tráfico. La vista enmarcada por un cielo azul, la línea gris de alquitrán de la autopista y las dos franjas áridas de la tierra del sur a ambos lados, mientras el aire cálido entra por la ventana y te enmaraña el pelo. (De hecho, al cabo de un rato, me harté de romanticismo y, puesto que ya parecía un clon de Juan Tamariz, cerré la ventanilla y puse el aire acondicionado). Esa sensación de libertad total de tener todo el día por delante, nuevecito, sin estrenar apenas, me dio ganas de cantar. Así que puse un disco de Amaral y empecé a desafinar a voz en grito:
“No quedan días de verano para pedirte perdón…”
Justo cuando estaba en lo más jugoso del estribillo:
" Si pienso en tí, siento que la vida no es justaaaa..."
tengo la sensación de no estar sola, de que alguien me está mirando. En efecto, en el carril de al lado, hay una Seat Trans blanca, con dos tíos partiéndose el culo a mi costa. Visto desde su punto de vista, tiene su gracia: una loca, con el pelo como si hubiese metido los dedos en un enchufe, cantando a todo pulmón. Así que les dedico una sonrisa signal plus en la que se me ven hasta las muelas del juicio y, con un acelerón, desaparezco de su vida para siempre. Aunque tal y como funciona el mundo, seguro que el primer paciente que encuentro mañana en quirófano, mientras intento dar apariencia de respetable anestesioblasta, es uno de los dos tíos de la Seat Trans .

5/12/2009

El paciente adicto a drogas


“Elige la vida, elige un empleo, elige una carrera, elige una familia, elige un televisor grande que te cagas, elige lavadoras, coches, equipos de compact discs y abrelatas eléctricos. Elige la sal, colesterol bajo y seguros dentales, elige pagar hipotecas a interés fijo, elige un piso piloto, elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego, elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos, elige el bricolaje y pregúntate quien coño eres los domingos por la mañana, elige sentarte en el sofá a ver tele-concursos que embotan la mente y aplastan el espíritu, mientras llenas tu boca de puta comida basura, elige pudrirte de viejo, cagándote y meándote encima, en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte, elige tu futuro, elige la vida. Pero ¿por qué iba yo a querer hacer algo así?. Yo elegí no elegir la vida, yo elegí otra cosa. ¿Y las razones?, ¡no hay razones!. ¿Quién necesita razones cuando tienes heroína?” Con este monólogo se inicia la película Trainspotting , película de culto del cine inglés, ciento y pocos minutos de visión ácida y miserable sobre cómo ven la vida un grupo de drogodependientes. La película está basada en una novela de Irvine Welsh, un escritor escocés, con una visión bastante macabra del mundo, cuyos libros enganchan tanto como las drogas que pasean por sus páginas. Por las páginas de mi vida, han pasado muchos drogodependientes. Al principio, eran como los de Trainspotting: el típico heroinómano, delgado, sucio, egoísta, que sólo piensa en pillar y que tenías que tener vigilado porque se arrancaba la vía para ir a buscar su siguiente dosis. Pero, cada vez más, los adictos a drogas son como cualquier hijo de vecino. La cocaína reina ahora en el reino de las adicciones. E, independientemente, de que eso suponga un mayor problema para los anestesiólogos, porque el consumo de cocaína tiene una enorme cantidad de efectos a nivel del corazón y del sistema vascular (arritmias, infartos cardiacos y cerebrales, etc), te los comes con papas cuando aparecen porque, generalmente, la gente no te admite de primeras que es adicto a nada. Por eso, me sorprendió mucho mi paciente del otro día:
- ¿Fumadora?
- Sí
- ¿De cuánto?
- Pues… depende un poco del dinero que tenga. A veces, sólo de un poco de cannabis. Si tengo un poco más de pasta, fumo crack. Si tengo un día realmente espléndido, me esnifo un par de rayas.
- Ah, vale – digo , con un hilillo de voz - yo me refería a cuántos cigarrillos…
- Ah, sí, un paquete al día.
La cocaína, cuando se pone su corona, empieza a tocar en la puerta de otros sistemas del organismo, no sólo el cardiovascular, y produce a la larga desordenes mentales, que pueden llevar al suicidio o a provocar algún accidente. Nuestra paciente, en concreto, había decidido que era una idea guapísima cortarse una falange de la mano derecha con un cuchillo de carnicero. Así que ahí la tengo con su dedito cortado y el pedo pasado. Le miro la mano y pienso : “¿Y ahora cómo cuernos me firma el consentimiento?. Así que le pongo una gasita para acolchar el dedo y sobre eso un guante, mientras la chica me mira con cara de qué demonios está haciendo esta tía. Una vez hecho eso, le pido:
- ¿Podrías intentar firmarme el consentimiento de la anestesia?
La chica, ni corta ni perezosa, saca la mano izquierda de debajo de la sábana, coge el bolígrafo que le ofrezco y, con todo el donaire, firma con su mano izquierda, como había hecho toda la vida.
Los zurdos también existen.

4/12/2009

Carta de Barbie a los reyes magos


Queridos Reyes Magos,
Como sabéis, tengo 50 años, así que yo creo que va siendo hora de que me permita unos cuantos caprichillos:
- En primer lugar, quiero ropa interior decente. Que sí, que ya sé que las tengo muy buen puestas y que sé que no se me van a caer, pero estoy hasta los mismísimos ovarios de ir sin sujetador, en plan Afrodita A. Y ya no digamos de hasta dónde estoy de las bragas-bufanda que me calzan los diseñadores de vestuario de Mattel, cuando se acuerdan de ponerme bragas.
- En segundo lugar, quiero un novio aceptable. No al relamido de ken, que ya no lo aguanto más. Puestos a elegir, prefiero un Madelman o un Gi-Joe, con tabletita de chocolate. Pero bien dotado, que una es rubia pero no tonta.
- Y, por último, quiero que Mattel me pague la cirugía de metatarsalgia en la clínica del santo de la Jomeini. Que llevo 50 años de punta y eso no hay pie que lo resista.
- Ah, y unas zapatillas calentitas de estar por casa.
En fin, que creo que no es mucho pedir. Que me he portado bien: me he dejado tirar del pelo, pintarrejear, desnudar y medio ahogar por el Terrorista y Susanita sin decir ni media.
Os doy las gracias anticipadamente. Muy atentamente,


2/12/2009

Se me va a subir el pavo

Gabriel Celaya dice, en un poema que me encanta: "Todas las mañanas/cuando leo el periódico/me asomo a mi agujero pequeñito. /Fuera suena el mundo, sus números, su prisa/ sus furias que dan a una su zumba y su lamento/ Y escucho."
Este blog es mi agujero pequeñito y fuera, zumba el mundo colocándome en el tercer puesto de la blogosfera sanitaria (cuando ni siquiera yo tengo claro que esto sea un blog sanitario) por detrás de dos gigantes del bloguismo, como Rafa Bravo y Vicente Baos. Añadamos a eso el hecho de que Emilienko me definiera aquí como "el blog médico revelación del año"; en la Reunión anual de la SAR (Sociedad de Anestesia y Reanimación) de Madrid, Daniel Arnal recomendara mi blog en la charla de Anestesia 2.0 y en una charla de la Facultad de Medicina de Sevilla me nombraran al hablar del fenómeno de los blogs sanitarios...Es que se me va a subir el pavo. Y también me preocupa un poco. A ver si voy a tener que hablar en serio...

1/12/2009

Agenda infantil

Viernes pasado. La menda, de guardia, como todos sabéis. Ha empezado la ronda de cumpleaños infantiles (niños, también, fruto de los ardores carnavaleros) y mi santo, como yo no estaba, tenía que llevar al Terrorista al cumple de uno de sus amigos del cole en el típico recinto de juegos infantiles.
Llega y, mientras él está dando el regalo, el Terro se mete en la piscina de bolas como Pedro por su casa. De pronto, mi santo nota que todos los demás padres lo miran inquisitivamente.
- Oye, perdona - le dice uno - ¿A qué cumpleaños vienes?
- Al de Pepito.
- Pues no. Te has confundido. Este es el de Fulanito.
Mi santo saca al Terro de la piscina de bolas, le vuelve a poner los zapatos y me llama al hospital, hecho un basilisco.
- Jomeini, ¿dónde es ese cumpleaños que me dijiste?
- En el Patos Park
- Pues no. Estoy en el Patos Park y aquí es el cumpleaños de otro niño. He hecho el ridículo más espantoso del mundo.
- Pues míralo en la invitación - le digo yo, con toda la lógica del mundo.
- Me la he dejado en casa.
- Ooooh, no sé que les pasa a los hombres. En cuanto les dejas solos, son lo más inútil del mundo.
Mi santo cuelga refunfuñando algo acerca de la madre que me parió o algo así.
Y yo sigo con lo que estaba haciendo, que era bajar el gas anestésico del paciente y subirle el oxígeno para despertarle, después de una apendicectomía.
Como media hora más tarde, me vuelve a sonar el busca con llamada de la calle.
- ¿Qué pasa? - le pregunto a mi santo.
- No sé qué les pasa a las mujeres - me dice y se le adivina en la voz la sonrisa de oreja a oreja - que, en cuanto las dejas solas, son lo más inútil del mundo.
Me río. Porque me conozco y sé, sin lugar a dudas, lo que viene después.
- El cumpleaños es mañana.
Al día siguiente, la rechifla de las empleadas del Patos Park la sufrí yo, en justo castigo.
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