Los salientes de guardia, como estoy zumbada como unas maracas y no puedo sentarme a estudiar nada, aprovecho para hacer recados y cosas que, en general, precisen mínimo coeficiente intelectual. Así que, hoy, saliente de guardia, miro la lista de cosas pendientes y me encamino a la farmacia a comprar una crema para la dermatitis atópica del Terrorista. Espero la cola detrás de las típicas señoras autóctonas de las farmacias: pelo corto y entrecano, blusa camisera, monedero sobaquil, falda a media pierna metida a rosca y zapatos ortopédicos con dos dedos artrósicos fuera. En semivigilia, espero a que cada una, como un tahúr, desperdigue por el mostrador su baraja de recetas rojas. Hasta que, al fin, el farmaceútico me hace caso:
- Hooola, ¿qué tal? ¡Cuánto tiempo sin verte! ¿Cómo vas?¿Sigues trabajando en Urgencias?
- Pues no, no. Ahora estoy haciendo Anestesia.
- ¿Ah,sí? Entonces estarás con la Dra Archiconocidísima. ¿La conoces?
- Sí, pues mira por dónde: ayer estuve de guardia con ella.
- Pues dale recuerdos
- Sí,sí
Siguiente parada: papeleos en el ayuntamiento. La administrativo de la ventanilla se sonríe al verme bostezar:
- Una mala noche, ¿no?
- Sí. Salgo de trabajar.
- ¡Ah!¿Y dónde trabajas? - en este pueblo, la discreción no es, definitivamente, el punto fuerte.
- En el HospitaldeArriba.
- Ay, ¿conoces a la Dra. Archiconocidísima?
- Pues va a ser que sí. Que la conozco.
Redios. Esta mujer es la famosa number one del pueblo. La conoce hasta el Tato.
Tercera parada: el súper. Enseño el DNI al pagar. Al lado está mi carnet de colegiado.
- Ah, ya decía yo que tu cara me sonaba - me dice la cajera - Es que creo que tú me pusiste la epidural ¿Fuiste tú?
- Pues, a lo mejor, la verdad es que no me acuerdo...- He puesto alrededor de 200 epidurales este año.
- Oye, ¿no conocerás...?
-¿A la Dra Archiconocidísima? Pues sí.
La Dra. Archiconocidísima es bajita. Habla con voz dulce. Odia la comida del comedor del hospital, lo cual demuestra su buen gusto. Y siempre luce una sonrisa en la cara.
La Dra. Archiconocidísima, anoche, después de una guardia sin parar, mandó a sus dos residentes (El Benji y la Dra Jomeini) a la cama y se quedó currando ella solita. Detalles como ese serán lo que la hace archiconocidísima para todo el mundo. Supongo.














