28/4/2009

Star wars

La residencia de anestesiología es como un entrenamiento para ser Jedi. Debes ser un buen piloto. Saber despegar y aterrizar con suavidad y sortear los escollos y meteoritos del viaje (incluso a hipervelocidad), sin que tu nave sufra el menor rasguño (Aunque sea una nave cardiópata,hipertensa y con más años que Carracuca como el Halcón Milenario).
Debes ser hábil con la espada y con otras armas (porque te puede tocar poner la epidural a Jabba el Hut) y tener la suficiente habilidad mental como para anticipar el siguiente movimiento del adversario (Y no preguntar, como las putas: ¿Te queda mucho?).
Pero el camino para llegar a ser Jedi es arduo: de R1 eres como Chewbacca. Grande. Torpe. Pero con ganas de hacer las cosas y dispuesto a poner toda la carne en el asador. El R2D2 (¿Ves, Sori, como no era mal mote?) es más espabilado y con mayor habilidad manual, pero igual de ágil. Comienza a guardar datos en la memoria RAM. Y, de vez en cuando, te sorprende con algún as escondido en la manga. De R3 eres Anakin. Hábil. Buen piloto. Pero inmaduro. Tentado siempre por el lado oscuro. El R4 es la princesa Leia. Deseada por todos, pero una, al fin y al cabo.
En el entrenamiento a anestesista hay un lado oscuro y un lado luminoso (separados por un telón). Y si quieres sobrevivir y llegar a ser Jedi con ocho guardias al mes, necesitas, indudablemente, que "la fuerza te acompañe".
En mi servicio, hay incluso un emperador Palpatine. Ha sustituido la capa por un Porsche, pero conserva la misma mala leche.
El otro día, el Dr. McGuiver, como buen Yoda (salvando las distancias: el Dr McGuiver es más guapo,no es verde y no tiene ningún parecido a Jordi Pujol), me dijo: "Si quieres ser un buen Jedi, no lo intentes, HAZLO". Y es que se me resisten las arterias radiales de los cojones.
Sólo nos falta Han Solo.Todo no se puede tener.

24/4/2009

Sexo a lo bestia


¿Os habéis fijado en lo mucho que se parece el hombre al resto de los machos del reino animal? ¿En que, en su comportamiento, no ha habido ningún tipo de evolución en cuanto al sexo se refiere? Me explico. Un hombre puede comportarse como un:
- Pulpo: siguen a la hembra, lanzando miradas furibundas a sus competidores, pero, después del "aquí te pillo, aquí te mato", hala, ahí te quedas, a criar huevos tú solita.
- Verderón: regalitos, regalitos, algún piquito y muchos trinos. Un galanteo en toda regla hasta patapán. Luego, se quedan a ver nacer a los hijos por eso de la vergüenza. Y arrivederci. A buscar otra.
- Cabrón: el macho de la cabra pasa de besar en los morros directamente al potorro. Vuelve locas a las hembras.
- Lagarto: son los brasas del reino animal. Feos como el pecado, pero ellos con lo de "a Dios rogando", terminan ganando.
- Ratón: el Rocco Sifredi de las bestias. A estos, el Kamasutra se les queda corto. Cien cópulas por hora. Orgías. Sexo. Sexo. Y más sexo.
- Cigüeña: la imagen de la fidelidad eterna.
De la misma forma, aquel que presume y alardea, como los gorilas, suele tener el pene en proporción ¿Sabíais que el gorila tiene uno de los penes más pequeños del mundo animal?. En cambio, el piojo despliega un pene de 50 veces su tamaño (Algo tenía que tener el pobre bicho (feo y asqueroso) para poder reproducirse ). Y, ¿por qué es el cerdo el que tiene el orgasmo más largo (30 minutos)? La naturaleza es de lo más injusta con el sexo femenino...

22/4/2009

Cómo hemos cambiado

En el año 91, Presuntos Implicados grabó una canción que siempre me ha llenado de tristeza. No, no, tal vez la palabra no sea tristeza, sino nostalgia. Nostalgia de un pasado que ya no volverá nunca.
Ayer me encontré en la cafetería del hospital con mi noviete de los 14 años. En aquel entonces, era el chico más alto (Eso es importante para mi 1.76 de estatura) y más guapo de la clase. Tocaba la guitarra y quería ser pintor y vender sus cuadros por todo el mundo. Vivíamos de sueños.
Años más tarde, cuando el Terro me daba pataditas dentro del bombo, lo atendí en Urgencias por un ACV por cocaína. Nada más verme, dijo: "De todos los médicos de este mundo, tenías que ser tú"
Ayer, el destino lo devolvió a mi vida. Su mujer estaba pariendo a su segundo hijo. No es pintor. Ni es, ya, el más guapo. La vida le ha dejado, implacable, sus cicatrices marcadas a medida que han ido pasando los años. Levantó las cejas, al verme, como hacía entonces y sonrió.
- Estás guapa
Y en el brillo travieso de sus ojos y la media sonrisa ladeada reconocí a aquel chiquillo que hiló, durante un tiempo, sus sueños a los míos.
Pero, ay, cómo hemos cambiado...

15/4/2009

Los R cero



Ya tenemos R ceros: dos chicos y una chica. Y el servicio los espera expectante, como la embarazada a su nuevo bebé. El embarazo puede salir bien o mal. Puede tener un parto rápido o difícil y doloroso. Incluso, puede terminar en aborto. De la misma manera, parece curioso que aún no conozcamos, como la madre a su futuro hijo, a esa persona que va a estar presente en tantas de nuestras horas, a compartir sonrisas, bostezos e, incluso, habitación. Tan sólo le hemos puesto nombre. Sebastián. Pablo. Alejandra. Bienvenidos. Y que Dios os coja confesados...

12/4/2009

Había una vez...


Nos hemos ido a pasar el fin de semana a una casa que tienen mis padres en la playa, al otro extremo de la isla. Eso significa que, durante una hora y media, que es lo que dura el recorrido, nos tenemos que dedicar a "biodraminizar" a los enanos. Es decir, a entretenerlos para que no se mareen. Hay varias opciones: el veo-veo de toda la vida:
- Veo,veo-dice el Terrorista
- ¿Qué ves?
- Una cosita
- ¿Con qué letrita?
- Con la "mu"
- Muro
- No
- Mujer
- No
- No sé, me rindo
- Ventana
Decididamente, no ha entendido del todo la mecánica del juego.
Opción dos: contar coches
- A ver, Susanita, ¿de qué color los quieres contar tú?
- Rosa
- Hija, creo que no vas a ver ningún coche rosa de aquí a que lleguemos
- ¿Por qué?
- Porque la gente no pinta el coche de rosa
- ¿Por qué, mamá? Pero si es el color más preciosísimo...
Paso rápidamente a la opción tres, para evitar embarcarme en los motivos de la industria del automóvil para no pintar coches de color rosa. Opción tres: contar cuentos. Es increíble el mundo mágico en el que viven las mentes de los niños...
- Había una vez - dice Susanita - un mundo en el que las nubes, cuando se ponían tristes, en lugar de llorar agua - explicación supercientífica de por qué llueve - lloraban chalchichas. Entonces, nadie pasaba hambre, porque si tenías hambre comías chalchichas -De un plumazo ha eliminado el problema del hambre en el planeta, siempre y cuando no hubiera sequía, claro - Pero, claro, sólo podías salir a la calle con paraguas de hierro, porque si no las chalchichas se te metían en el ojo.
- Bieeeen - todos aplaudimos - A ver, Terro, te toca a ti.
- Había una vez un avión de gente - o sea, en cristiano, un avión de pasajeros - que tenía ojos, boca y nariz. Al avión le gustaba llevar a la gente de un lado a otro, pero le gustaba más nadar, así que se metía debajo del agua y la gente de dentro se asustaba - llegado a este punto, se parte de risa. Supongo que imaginando las caras de terror de los pasajeros de este avión con complejo de submarino.
Me dan ganas de decir: "Había una vez una mujer que quería ser "anestresista" (Así lo llaman ellos), que daba las gracias todos los días por no aburrirse jamás con sus dos hijos"

9/4/2009

El gran tenor

Mi santo ronca como una locomotora. Cuando llego a casa tarde, sus ronquidos se oyen desde el garaje. Dos pisos más abajo. Lo juro.
Generalmente, no me importa. Soy una verdadera marmota y me duermo, a pesar de todo. Pero, ayer por la noche, el concierto llegó al extremo del solo de La Traviata. Y me costó horrores conciliar el sueño. Ya sabéis: una de esas noches en que uno no para de mirar el reloj mientras piensa que tiene que dormirse.
- Diossss, la una
- GRRRRRRR
- Las dos. ¡Ya! ¡Y mañana guardia!
- GRRRRRRR
- Éste no para de roncar y yo me tengo que levantar en cuatro horas...
- GRRRRRRR
Y empiezas a toser, para ver si capta la indirecta
- Ejem, ejem
- GRRRRRRR
Ni de coña. Luego, chistas delicadamente.
- Chis, cállate, chis
- GRRRRRRR
Como tampoco da resultado, chasqueas la lengua
- Tch, tch, tch
- GRRRRRRR
Cuarto movimiento táctico: contacto físico. Saco, de las profundidades de la cama, mis pies helados y se los planto en el primer trozo de carne desnuda que pillo. Por un momento, parece que funciona:
- GRRrr...
Pero sólo es una falsa alarma: a los dos minutos, un sonoro ronquido rasga el aire: primero piano, luego allegro
- grrrrr....GRRRRRRR
- ¡Qué te calles, coño!
Mi santo mueve la boca como si masticara y se da la vuelta. Silencio. ¡Bieeeeeen! En realidad, al cabo de 5 minutos se vuelve a oir
- GRRRRRR
Pero yo ya estoy en brazos de Morfeo y apenas lo escucho mientras caigo en la inconsciencia.