La máquina de anestesia es el compañero de viaje del anestesista. Podríamos decir que es su copiloto. Es un aparato cuyo cometido es proporcionar una mezcla de gases anestésicos y aire que mantenga con vida al paciente y respirar por él hasta que se despierte y pueda hacerlo por sí mismo.
De una forma sencilla, podríamos resumir cómo funciona de la siguiente manera: la máquina recibe gases (oxígeno, aire y óxido nitroso) de una fuente que suele estar en la pared, controla el flujo de esos gases según le va pidiendo el anestesista, disminuyendo su presión y aumentando su humedad a fin de que no dañen los pulmones. Vaporiza los gases anestésicos y los añade a la mezcla en la proporción que le pidamos. Todo eso pasa por un filtro y luego al paciente.
Según haya decidido el anestesista, la máquina puede funcionar como un ventilador mecánico (respirando por el paciente o ayudándole a respirar) o simplemente, como una fuente de gases con respiración espontánea (que es lo que ocurre cuando sólo sedamos a alguien).
Después, la máquina recoge el aire espirado, elimina el CO2 y los gases anestésicos y reutiliza parte del aire inicial.
La cosa es bastante más complicada que lo que pongo aquí: el médico que maneja la máquina debe tener ideas muy claras sobre fisiología pulmonar para poder valorar si existen problemas obstructivos en la vía aérea (en cuyo caso, variarían unos gráficos llamados curvas de flujo-volumen), prever un posible despertar o compensar el CO2 que se mete en el abdomen al hacer una laparoscopia. Y, por supuesto, cada persona maneja distintos volúmenes respiratorios dependiendo de su peso, edad, sexo y enfermedades previas (que es una de las cosas que determina la consulta de preanestesia).
En fin, a grandes rasgos, yo creo que se entiende. El que quiera más información, puede ir aquí o aquí. El que no haya entendido nada y quiera consolarse, que me lea aquí.
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15 comentarios:

patética dijo...

Con los ojos rojos te doy las gracias por estas entradas taaan pedagógicas que estás haciendo. A Dios pongo por testigo que nunca más volveré a gastar tiempo explicando nuestra especialidad y simplemente remitiré a tu blog.

torsha dijo...

Nunca me han intervenido, pero lo que más miedo me da es que una maquinita tenga que respirar por mí... y si falla y al anestesista le pilla despistado?

Vale, el miedo es gratis, y yo muy avariciosa!!

Besos!

Anónimo dijo...

El miedo es libre y la ignorancia atrevida, asi que ahí voy: a mi lo que me da un poquito de asco es lo de que se reutilice el aire...se reutiliza de paciente a paciente o entre intervenciones se "ventila" la máquina.
Gracias Jomeini

Saludos!
Camino

torsha dijo...

jajajaa!!!!
Anonimo,la verdad es que no se ma había ocurrido eso!!!
Pensandolo bien, da asquito...

jane dijo...

Ahora me explico los dolores de gases que tuve después de la operación de la vesícula. Resulta que era porque el anestesista se había dedicado a inflarme. Y yo en la luna...

Inagotable dijo...

Y en las largas operaciones ¿no debe ser aburrido para el anestesista estar todo el rato delante de la máquina monitorizando?

dra jomeini dijo...

Patética: Mil gracias y bienvenida.
Torsha: La máquina puede fallar, pero tiene mil alarmas para que al anestesista no le coja despistado.
Don`t worry.
Camino: El aire que sale del paciente se reutiliza sólo en ese paciente, calentando el aire que entra (Me explico, el tubo de in va por dentro del tubo de out). Luego, esas tubuladuras se cambian. De cualquier manera, existe un filtro que impide que pase nada "asqueroso" si se reutilizaran.
Jane: Que no te enteras, el que te infló como un globo fue el cirujano. El anestesista fue el que te quitó el dolor.
Inagotable: Ah, ese es ql quid de la cuestión: siempre se dice que los anestesistas son los médicos más cultos porque mientras oyen todos los bips (que, te aseguro que no dejas pasar nada), puedes leer, estudiar, escribir blogs (ejem, ejem)...Miras sólo de vez en cuando o cuando salta una alarma.

Liubka dijo...

A propósito del comentario de Inagotable:
Estoy seguro que la Dra Jomeini (como buena profesional) está constantemente vigilante y al lado del enfermo mientras a éste se le opera, pero sé de "profesionales" que una vez que el enfermo está anestesiado, "delegan" su trabajo en la enfermera circulante y desaparecen del quirófano. En más de una ocasión esta enfermera ha tenido que salir corriendo para avisar al anestesista de turno porque ha surgido algún tipo de problema mientras el susodicho se encontraba enfrascado en otros menesteres totalmente ajenos a su trabajo. No se trata de criticar gratuitamente Dra Jomeini, pero profesionales irresponsables haberlos hailos. Y sé muy bien de lo que estoy hablando.

dra jomeini dijo...

Dra Jomeini: Por supuesto, de todo hay en la viña del señor

Nebulina dijo...

Jo, me parece tan increíblemente difícil controlar absolutamente todo..
Un besazo!

EC-JPR dijo...

Muy buena entrada, jefa: cortita, concisa y aclaratoria. De las que triunfan :) Y gracias por el detalle (codazo-codazo); si quieres fotografías de anestesia, escríbeme, que tengo unas cuantas (monitor, Ranger, fluidos, vías, paridas varias).

Ah, y me encanta que hayas retirado la moderación de comentarios: así es mucho más ágil :)

Victoria dijo...

Pero que bien lo cuentas, madre mía si eres un primor...,
Saludos Victoria

Doctor Mapache dijo...

Anda coño la máquina de hacer ping.

http://www.youtube.com/watch?v=DGbxUjAWwFY

dra jomeini dijo...

Nebulina: A mí también, a mí también.
Victoria: Gracias ;-D
Dr Mapache: Geniales Monty Python...

abarcan dijo...

Soy enfermero de quirófano. Nuestro jefe de anestesia "realiza el acto" y se ausenta al grito, ya desde el pasillo, de: "¡ARTURO, PILOTA!".

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