31/12/2008

Día de Reyes

- Mamáááá, ¿cómo le llama la gente al Día de Reyes? - me pregunta Susanita.

- Día de Reyes

Es una de esas preguntas absurdas de los niños...¿o no? ¿Quizás deberíamos llamarlo de otra forma?¿Qué tal "Día de la tarjeta Visa echando humo"?¿O "Día antiecología"? Después de todo, es el día en el que más papel se gasta, más basura se produce y más pilas se usan. Tooodos los juguetes llevan pilas...y para ponerlas hace falta un destornillador y un poco de pericia. Pericia que te falta porque has dormido menos que en una guardia...¿Por qué?Porque...¡Oh, sorpresa! Los Reyes son los padres. Así que los sufridos padres (y, en nuestro caso, también los tíos y los abuelos) deben esperar a que los dos enanos, que están como una moto, se duerman. A ver quién es el guapo que los convence de dormir después de haber ido a ver a sus ídolos a la Cabalgata, donde, aparte de algún que otro caramelazo en la cocorota, se han quedado afónicos de tanto gritarle a los Reyes y a Papá Noel (que digo yo que qué pinta en una Cabalgata de Reyes, pero sale todos los años) que les traigan "el barco de Polly Pocket" y "el castillo de los Clics" a un volumen que no tiene nada que envidiarle a Plácido Domingo en sus mejores tiempos. Total, que llegan a casa, botando como el Correcaminos, a un nivel de histerismo superlativo.

Cuatro horas más tarde, cuando se duermen (después de los "quiero agua"-"quiero pis"- "quiero simplemente dar la coña"), hay que empezar a rescatar los regalos de los sitios donde los escondiste para que ellos no los vieran. Alguno lo escondiste tan bien que ni siquiera tú lo encuentras (Y en Marzo, abres un cajón para buscar aspirinas y encuentras la cartera que habías pedido a los Reyes, que ya dabas por perdida). Hay que envolver aquellos regalos que aún te queden sin envolver. Hay que tomarse los licores que los niños les dejan a los Reyes, que ya podrían dejarles un Cola-Cao calentito, que a las dos de la mañana el orujo sienta a cuerno quemado.... Hay que vaciar en el fregadero el agua de los camellos (Sí, ya sé que también podría vaciar el orujo, pero mi alma borrachina se rebela ante tamaño sacrilegio...¡Qué le vamos a hacer!). En resumen, te acuestas a las tres o las cuatro, con suerte. Y a las siete o´clock tienes a las dos fieras saltando encima tuyo

- Mamá, Papá, que ya llegaron los reyes

- No me digas...

Te levantas, arrastrando la pernera del pijama, para que desempaqueten en dos segundos lo que te ha costado horas empaquetar. Tiene su encanto...un poco masoquista, pero lo tiene. Igual que el reunir a toda la familia para desayunar, después, roscón y chocolate (que prepara mi padre todos los años),

Sin embargo, el verdadero "encanto" del Día de Reyes viene después: el día 7, cuando tienes que buscarle sitio en una casa atiborrada de cosas al trasto del Barco de Polly Pocket y al no menos trasto del Castillo de los Clics.

18/12/2008

Felices fiestas a tod@s

Os voy a abandonar, como el desodorante, hasta el 6 de Enero. Primero, porque hasta el 29 de Diciembre estoy en Madrid, donde, a pesar de ser la capital del reino (vaya, vaya), no tengo Internet. Este año nos toca Nochebuena y Navidad en casa de la familia de mi santo. Y si quiero que siga siendo MI santo, de eso no puedo chotearme en el blog (Con gran desconsuelo por mi parte, porque es un tema muy jugoso...). Y luego, del 29 al 5, tengo la casa llena de okupas que vienen a celebrar con nosotros el final y el principio del año. Vamos a estar tan apretaditos que va a parecer un adelanto de las rebajas...
Así que, recomendaciones: calma y serenidad en las reuniones familiares. Cuando tu tía/prima/suegra/cuñada te pregunte, como siempre, si no estás más redondo/a, tú métete un polvorón en la boca y cuenta hasta 10 (Dependiendo del polvorón, a lo mejor te da hasta para contar hasta 20). Comed, bebed y disfrutad, que ya nos pondremos a dieta el día 7 de Enero, como todos los años.
Y a principios de Enero, como el turrón El Almendro, "volveré a casa" después de la navidad. Hasta entonces, blogoadictos, espero miles de comentarios. Os dejo con este video del rey de las cosas pequeñas, el maestro del humor Luis Piedrahita.
¡Feliz navidad y próspero (a ver si es verdad) año nuevo!

16/12/2008

Emails

No sé si os pasa lo mismo o soy la única pringada de la blogosfera. Me explico: me encanta recibir mensajes. Cuando abro el correo electrónico y el tipo ese de las gafas del Yahoo me dice: "Hola, Jomeini, tienes 35 mensajes", lo juro, me estremezco de gozo. Pero, luego, los abro y...¿sabéis cuando llega tu cumpleaños y estás esperando que te regalen ese superbolso que viste hace un mes en el escaparate y que has dicho alrededor de cincuenta veces que te gustaría tener y abres el regalo y es un pijama de felpa con ositos?...Pues la sensación es la misma.De los 35 mensajes recibidos, 20 son spam (O sea Son Publicidad, Aguántate, Maja), 5 son de la Comisión de Docencia del Hospital, recordándome tal o cual sesión clínica y el resto son chistes.
Una de mis cuñadas (Conocidas por mis hijos como "las tías locas". Sobran comentarios) me envía diariamente, mientras hace que trabaja, unos 5 ó 6 correos de broma. Los hay de cinco tipos:
  • Las típicas presentaciones en power-point, que son como la ayuda del Windows: los abres, los lees y te quedas con la misma.
  • Las no menos típicas cartas-cadena, que comienzan con un mensajito tipo: "No es coña, es verdad". Si no mandas esto a 6 amigos, te crecerá tripa cervecera y te saldrán 3 granos en la nariz. Señorrrrr...si yo mando esto a 6 amigos, tendré 6 amigos menos.
  • Los montajes con sorpresa culo-tetas final, que comienzan con un título superexplícito tipo :"¡Qué fuerte!" o "Yo flipo en colores" y que siempre, siempre se abren en el momento oportuno, es decir, cuando el Terrorista acaba de entrar en la habitación: "¿Mamá, que hace esa señora con esa salchicha?"
  • Las reflexiones filosóficas con música de piano y flores en las esquinas estilo Opus Dei, que me hacen ir corriendo a por el Primperan
  • Y, por último,las perlas: difíciles y raras de encontrar. Y que son la única razón por la que abro todos los anteriores.

La última perla que me envió mi cuñada es este anuncio hecho integramente por personas para un banco turco. Curioso ¿verdad?



video

15/12/2008

Tarde de fútbol


A mi santo le hacía ilusión que fueramos los cuatro al campo a ver un partido de fútbol. He de decir, para empezar, que a mí el fútbol me la refanflinfla. He seguido algún partido de la selección española, por eso del patriotismo y de ver si pasaban o no de cuartos. Y, después de la famosa foto de Butragueño, fuí del Madrid durante un tiempo, pero me pasaba los partidos mirándole la entrepierna al Buitre, pendiente de otro tipo de pelotas. En fin, que como a mi santo le hacía ilusión, empaqueté a los enanos y allá nos fuímos los cuatro pa´l campo.
El fútbol es fascinante. Sobre todo, si una mira para las gradas. Delante nuestro, había dos adolescentes que, con la riqueza de vocabulario que caracteriza a esta edad, llamaron "hijo de puta" al árbitro, a los jugadores e , incluso, a los recogepelotas unas 60 veces indistintamente. Detrás, una pareja con un crío que se pasó todo el partido tirándome pipas al cogote. Y aún más atrás, una fila de jubilados con sus puros (Susanita, consciente de que ocupaba una butaca infantil, me preguntó si aquella era la "fila de los viejitos"). Uno de ellos, al borde del ACV, se pasó el partido gritándoles a los jugadores: "Espabila...pero, hombre, espabila".
Y luego, las peñas...Las peñas vienen al fútbol a hacer más deporte que los jugadores: saltan, bracean, bailan...todo a ritmo de bombo.
Hay dos tradiciones futboleras que, para mi santo, son impepinables: al campo hay que ir con bocatas y con pipas. Los bocatas me parecen bien. El frío y el ambientillo dan hambre. Las pipas es otro cantar:
- Mamááá - me dice Susanita - ¿me abres las pipas? Es que no "sabo"...
- A mí también - el Terro se me cuelga del cuello - que papá no me hace caso...
Mi santo sigue el partido, ajeno a su realidad como padre. El fútbol neutraliza las neuronas masculinas. Son abducidos por el balón y abandonan su estructura material, donde sólo queda un ser diciendo: "Sí, sí, venga, por ahí no, métela, métela...", que parece otra cosa, vamos.
Total, que me pasé el partido abriendo miles de pipas sin comerme ninguna. Pero, por supuesto, canté los tres goles que no ví. Faltaría más.

14/12/2008

Comida de servicio


Hace ya algunos años (algunos-muchos), el Tito y el Piraña cantaban a dúo una canción horrorosa que decía algo así como "comer, comer, es lo mejor para poder crecer". En algo por el estilo debe basarse la filosofía de las comidas de Navidad del servicio, tradición que es más vieja que los turrones (en qué si no se basa "La última cena" de Leonardo da Vinci...¡era la comida de empresa de Jesús y sus apóstoles!) y de la que una no puede escaquearse, igual que no puede escaquearse de ponerse hasta el culo de langostinos en Nochebuena o del agujero negro que te dejan los Reyes Magos en tu cartilla de ahorro.
Pues eso, que ayer tuve mi primera comida de Navidad con el servicio de Anestesiología. Comimos de P.M. (Hoy las arterias de mi jefe (que es diabético) estarán garrapiñadas) y la comida transcurrió con total normalidad, dentro de lo permitido por el vino: se habló de los que no estaban, nos echamos unas risas contando viejas historias y nos hicimos miles de fotos con sonrisas supernaturales.
La verdad: sorpresa, sorpresa...Me lo pasé muy bien. Me gustaron mis compañeros de mesa. Me reí como una loca cuando el Dr. A. Parolero, uno de mis preferidos, se marcó unos pasos dignos del mejor Travolta (Hoy tendrá su artrosis de cadera cantando La Traviata). Y el tobillo no me dio la lata demasiado. Pude, de hecho, seguir de copas hasta las 9 de la noche, momento en que a los varones del servicio se les puso cara de "esférico" y se acabó lo que se daba (Un Barça-Madrid es un Barça-Madrid).
En resumen: que creo que no me equivoqué de sitio donde hacer la especialidad.

12/12/2008

Las supernenas



En mayo, cuando Miss Mariposa y yo nos paseabamos por los quirófanos con caras de niñas perdidas en las rebajas, las R2 nos acogieron bajo sus alas y nos pusieron al día de lo que había que saber para empezar a moverse como Indiana Jones en la jungla.
Tenemos 3 R2: la Srta. Pepis, Patas Locas Crane y Catwoman. O, en otras palabras, las Supernenas.
La Srta. Pepis es la residente perfecta. Su pijama verde parece el bolso de Mary Poppins. ¿Necesitas urgentemente un marcador rosa, un mapa del quirófano o el prospecto del último fármaco que ha salido al mercado? La Srta. Pepis lo tiene. Es ordenada, metódica y responsable y siempre luce una sonrisa de oreja a oreja, aunque la guardia la haya tratado mal.
Patas Locas Crane es un verdadero despiste andante.Y, como todos los despistados, se hace querer. Alta, con unas piernas kilométricas y las gafas permanentemente colgando de una cinta morada con adornos de Swarosky (más que nada, porque ya ha perdido varias). Te la imaginas perfectamente chocando contra una farola por la calle y diciéndole "Ay, perdone" mientras sigue como si nada, inmersa en su mundo.
Catwoman, de una extraña manera, las complementa. Es inquieta, observadora y reservada. En las guardias, lleva siempre un pijama hecho a medida. Y al final del brazo, una mano amiga.
Sufrieron nuestras primeras guardias (En las que eramos algo menos que un "pin": esto es, una cosa inútil enganchada a sus pijamas) sin rechistar. Fueron testigos de nuestros primeros pasos y nuestros primeros balbuceos en el extenso mundo de la Anestesia. Y nunca perdieron la paciencia. Van a tener que sufrirnos por 4 años (Eso es para borrarle la sonrisa a cualquiera).
Supongo que las echo de menos. Gracias, chicas (supernenas).

9/12/2008

Porque madre sólo hay una...

Cuando más quiero a mis hijos es cuando están dormidos. En ese momento, cuando los observas en silencio, y los ves con los ojitos cerrados, las pestañas rozando las mejillas y los dedos de las manos en flexión, te los comerías. Y cuando se despiertan a las 4 de la madrugada te preguntas por qué cuernos no te los habrás comido.
Hoy he pasado el día entero com mis hijos sola (mi santo tenía guardia) y he descubierto que para ellos no soy una madre, no. Soy un parque temático.
- ¿Qué hacemos hoy? - me grita el Terrorista, nada más levantarse de la cama (un festivo, a las 7.00 AM). Yo intento abrir un ojo legañoso y digo ¿HUM?- ¿Qué hacemos hoy?¿Qué hacemos hoy?- lo repite a intervalos regulares de 5 segundos por si no ha quedado claro la primera vez.
- Tú, por lo pronto, irte a tu cuarto. Yo, dormir.
- Mamáááá - la voz de Susanita llega desde el pasillo. No dice "mamá", no. Alarga la última "a" como si tuviera efecto doppler - Mamáááá, voy a hacer pipí.
- Gracias por el anuncio, hija.
Entretanto, mi santo no ha dejado de roncar a mi lado.
- Mamá,¿puedo ayudarte?- me pregunta el Terrorista, unas horas después. Se me ponen los pelos como escarpias. Estoy haciendo buñuelos de pescado. Él me ayuda poniendo los cinco dedos dentro de la harina y después en la encimera, en mi pantalón, en la silla que usa para subirse, en el sofá del salón, en la pared de la escalera....
- Mamáááá, que el Terro me ha mordido.
- Terro, pídele perdón a tu hermana.
- Es que ella no me deja pintarle su dibujo...
- Incomprensible, hijo. Que le pidas perdón.
-Perdón.
Pasan dos segundos. Uno. Dos.
- Mamáááá, que el Terro me ha pintado el dibujo de la princesa de los corazones
- Pero, mamá, si es que ahora está más bonito...- se oye la voz del otro.
Suspiro. Termino de hacer la comida. Hay un silencio sepulcral en la casa. Peligro. Cuando hay silencio, siempre es malo. Subo la escalera. Susanita ha encontrado mi maquillaje y está pintando a su hermano que parece un clon de la Veneno. Les limpio la cara. Guardo el maquillaje en lo alto del armario y despido en la basura a mi barra de labios preferida, que parece la colilla de un puro.
- Venga, a comer.
Se sientan. Susanita bailando. El Terro chocando coches contra el servilletero. Meto un bocado en cada boca y otro en la mía.
Después de comer, los planto delante de la tele media hora a ver dibujos mientras yo recojo a la pata coja.
- Vamos a hacer la tarea - Susanita quiere hacer la del Terro y el Terro la de Susanita - Es que la "seño" se va a enfadar - Cada uno se pone a hacer la suya. La "seño" es Dios y no hay que provocar su cólera en vano...
Tengo un rato de paz a media tarde. Me llegan ruidos de cosas que caen, pero me hago la loca. A la hora del baño, sus dormitorios parecen Vietnam después de la guerra.
- A recoger - digo, no muy segura para mis adentros de que me hagan caso, pero, para mi sorpresa, los dos se ponen a recoger muy dispuestos.
Voy al baño y oigo un estrépito
- Mamáááá, el Terro ha tirado todos los lápices
- Es que...es que...el rojo no cabía - y claro, hay que meterlo a presión.
Suspiro, nuevamente. Dios, dame paciencia. Los meto en la bañera. Recojo Vietnam como puedo. Los seco. Los visto. Les preparo la cena. La cocina queda en plan faluya style. Y los acuesto...
  • Pintar cocina con mancha de tomate en la pared: 600 euros
  • Arreglar puerta del lavabo, que el Terrorista ha confundido con un columpio: 60 euros
  • Señora de la limpieza que, bendita sea, viene mañana: 45 euros
  • Que los enanos se duerman a su hora y reincorporarme a mi vida...hay días en que no tiene precio.

Y luego dicen: "Creced y Multiplicaos". ¡Ja!

8/12/2008

Veneno en la piel



Paracelso dijo, allá por el siglo XV, que "Todo es veneno. Nada es sin veneno. Sólo la dosis hace el veneno". Así, incluso sustancias necesarias para la vida como el oxígeno o el agua, se convierten en tóxicos para nuestro cuerpo cuando son administradas a dosis altas. Paracelso, desgraciadamente para él, se perdió poder leer a la persona que llevó a la literatura esta máxima: Agatha Christie, la reina del veneno, la escritora inglesa más publicada después de Shakespeare. Agatha se las ingenió para matar (en sus libros) con todo tipo de venenos. De origen mineral: arsénico (Muerte en el Nilo), talio (El misterio de Pale Horse) o fósforo (El testigo mudo). De origen vegetal: digital (La hierba mortal), jazmín amarillo (Los cuatro grandes), morfina (Trayectoria de boomerang) o nicotina (Tragedia en tres actos). De origen animal: antrax (Cartas sobre la mesa) o veneno de serpiente (Muerte en las nubes). Y, por último, de origen artificial: somníferos (El misterio de las 7 esferas, que es uno de mis favoritos).
Cuando yo era adolescente (en el año pum), mi padre solía decir que, en mi casa, el saber sí ocupaba lugar. De hecho, ocupaba y ocupa un mogollón de estanterías. Allí, en esas estanterías de la casa de mis padres, aguardan, muy manoseados, los libros de Agatha Christie que fueron de los primeros en inocular bajo mi piel el lento e insidioso veneno de la adicción a la lectura.

3/12/2008

El perfume de la morfina


Morfeo, no el de Matrix sino el dios del sueño para los griegos (Para mí, en concreto, "El sueño de Morfeo" es una pesadilla), da su nombre a uno de los derivados del opio más común en la práctica diaria de la anestesiología: la morfina.
Todo empezó porque a alguien, allá por la antigua Mesopotamia, se le ocurrió fumarse una amapola (Y es que siempre ha habido colgados en este mundo. Recuerdo, en concreto, un amigo mío que se hizo un porro de orégano y lo único que consiguió fue oler a pizza toda la noche, pero eso es otra historia). El de Mesopotamia se agarró un pedo tan colosal que lo compartió con los colegas y así hasta nuestros días. Las primeras noticias que se conocen sobre el uso médico del opio son del Antiguo Egipto. En jeroglíficos (para que los de la Brigada Antidroga no se coscasen), los antiguos egipcios proclaman el uso del opio como analgésico y calmante (incluso, lo recomiendan para que los bebés no griten fuerte...FLIPO). Los griegos (por algo será) son los primeros en descubrir que los opiaceos estriñen y, a los ya conocidos usos como analgésicos, calmantes y "sonajeros", añaden el uso como antidiarreico. Hipócrates apunta que el opio es un tratamiento eficaz contra la histeria (en una antigua formulación de "muerto el perro, se acabó la rabia"). Y los emperadores romanos, muy machotes ellos, comenzaban la jornada con una copita de opio desleído en vino tibio.
El consumo del opio, evidentemente, fue el origen de las Guerras del Opio entre los británicos (apoyados por Estados Unidos, que, como siempre, no puede dejar de meter la nariz en lo que no le importa) y los chinos en el siglo XIX. Al mismo tiempo, entre las damas de la alta sociedad, triunfaba un remedio a base de opio: el laúdano.
Los primeros morfinómanos documentados fueron médicos (Después de todo, no somos de piedra), pero la morfina ha sido caballo de batalla de muchos personajes célebres: Bismarck, Wagner, Conan Doyle, Bulgakov, Freud, Horacio Quiroga, Edith Piaf (que por algo veía "la vie en rose")...
El primer remedio a la adicción a la morfina llegó de las manos de la empresa farmaceútica Bayer (que, como veremos, no se hizo rica por la aspirina, como han intentado hacernos creer). Dicho remedio fue definido por su descubridor como una "sustancia carente de propiedades hábitoformantes": la heroína. Dio en el clavo, el chaval.


Hoy en día, después de que los laboratorios volvieran a cagarla intentando curar la adicción a la heroína con la cocaína, la morfina ha pasado a un segundo plano en el mundo de las adicciones. La droga que más mata en el mundo actualmente es el tabaco. La segunda, el alcohol. Y las dos son legales. La morfina es, ahora, un fármaco eficaz para el dolor en las manos de los médicos (que, de nuevo, han pasado a ser los principales morfinómanos).
Según Benedicto XVI (siempre me he preguntado cómo pronunciará este nombre un tipo que, en realidad, se llama Ratzinger), drogarse es un pecado. Así que, ya lo saben, señores: fumar es pecado, beber es pecado, tomarse una pastilla para dormir es pecado y, of course, tomar morfina bajo prescripción médica también lo es. Está bien, está bien, Sr Benedicto, dejaré las drogas (pero no le diré donde)

2/12/2008

Seamos originales

Hoy voy a hablar de la navidad...Ya veo las caras...¡Qué original, jomeini, qué original! Lo siento. Lo siento en el alma. La verdad es que intento una y otra vez escribir sobre anestesia, pero mi vida no para de meter baza en plan tocapelotas y de quitarle a mi trabajo todo el protagonismo (sobre todo, ahora, que no piso el quirófano ni por el forro). Así que a fastidiarse tocan. Voy a hablar de la navidad.
La navidad ahora empieza en Octubre. Sí, en serio. En Octubre estuve en Madrid y ya estaban puestas las luces de navidad en el Paseo de la Castellana. A principios de noviembre, a las madres del colegio ya les estaba dando el soponcio porque se habían agotado las Barbies Gira-gira y los Barcos de Polly Pocket (que, por supuesto, como niña original que es, es lo que Susanita ha pedido en su carta a los Reyes Magos). Y, a mediados de noviembre, la gente ha empezado a comer turrón y polvorones (por aquello de que, como estamos en crisis, hay que ayudar a la economía nacional, supongo). Lo único bueno que tiene tanta anticipación es que dispongo del "chantaje real" durante 3 meses:
- Terrorista, o te comes la sopa o los Reyes Magos no te van a traer más que carbón.
- A mí me gusta el carbón de los Reyes. Se come.
- Bueno, pues, si no te comes la sopa, no te dejan ni juguetes ni carbón, hala.
Casi me da pena cuando pasa el 6 de Enero porque me quedo sin armas con que presionar psicológicamente a los enanos.
En fin, a lo que iba: yo quería hablar de la navidad porque ayer abrimos el calendario de Adviento. Esta es una tradición, heredada de unos amigos americanos, que siempre me ha parecido deliciosa. Cada niño abre una ventanita (con regalito incluído) cada día desde el día 1 al 24 de Diciembre.
El calendario de Adviento, el olor de las naranjas (que están ahora en su mejor época), el fuego ardiendo en la chimenea por las noches y la lluvia cayendo al otro lado de la ventana sí que anticipan la llegada de la navidad. Me encanta el invierno...