27/10/2008

Aniversario

El amor es como la sopa: no hay que dejar que se enfríe. Mi santo y yo cumplimos hoy 7 años de sopa en común. Como en toda buena sopa, hemos tenido nuestros tropezones y nuestros bocaditos suculentos de pollo, pero creo que, finalmente, el balance es positivo. Feliz aniversario, compañero de fatigas.

22/10/2008

Mala pata

Anteayer me rompí el tobillo en la guardia (Si ya decía yo que eso de hacer guardias no era sano). Esto es mala pata y lo demás es bobería. Una trimaleolar de tobillo que me operó mi santo (saliente de guardia) y me anestesió mi R3, el "Benji", que es un máquina poniendo epi-espi. Y ahora estoy en casa, hasta las cejas de analgésicos, rumiando cómo cuernos voy a apañarme 3 meses a la pata coja. No sé si alguna vez os habreis visto en esta situación en que todo queda a kilómetros de distancia de donde tú estás. Suena el teléfono en el salón y, para llegar a él, tengo que bajar la pierna (metida en esta especie de tetrabrick de yeso que llevo), coger las muletas, levantarme (UFFF) y, poco a poco, ir caminando a donde suena. Claro, cuando llego, ya han colgado. Tienes frío, pero tus jerseys están en el piso de arriba (porque, para más inri, mi casa tiene escaleras), así que apoyas las posaderas y subes, uno a uno, los escalones con el culo. A los 15 escalones ya no necesitas el jersey porque estás sudando a chorros. Luego, la ducha...La ducha es otro número: la pierna por fuera de la bañera, metida en una bolsa y tú, por dentro, intentando, al mismo tiempo, mantener el equilibrio, no mojar el yeso de las narices y no terminar con un "spagat" digno de gimnasia rítmica. Y los enanos...¡Oh,dios mío, los enanos!Se acercan a darte un beso y ¡BING!: golpetazo a la pierna. Va corriendo por el salón y ¡BING!: nuevo golpetazo.
No sé cómo voy a sobrevivir 3 meses. Llevo sólo un día con muletas y ya tengo agujetas hasta en las cejas. Cuando terminen, tendré el culo y los bíceps del triple del tamaño actual. Y mi santo y allegados estarán hasta las narices.
Bueno, como dijo la tutora de residentes, hay que ver el lado positivo: voy a tener mucho tiempo para estudiar, leer, dormir y para escribir en el blog.
Y, por supuesto, a todo esto iba sin depilar.

18/10/2008

Despertar


Jardiel Poncela dijo, en una de sus obras, que "en la vida, la gran mayoría de los sueños no se cumplen, se roncan". Lo que sí está claro es que, de la gran mayoría de los sueños, se despierta. Existen despertares y despertares: podemos despertarnos más a gusto que un arbusto, hasta las cejas de Fentanilo y Propofol (que dicen que da sueños eróticos) o despertarnos agresivos y asustados (como los que despiertan de los malos "viajes" de la Ketamina, el famoso "Special K" de los kinkis). Esta semana ha sido una semana de despertares. Algunos desagradables, como una complicación grave que ha tenido mi santo en quirófano (Eso es lo jodido de esta profesión: que te llevas las desgracias a casa). Otros más agradables, como la presentación de la chica que sale con mi hermano a la familia. Mi hermano se separó hace aproximadamente un año y, desde entonces, ha estado sumido en una especie de pesadilla propia de una cirugía sin analgesia. Ahora ha conocido a CC (la llamo así porque se parece a Cindy Crawford, lo juro) y vuelve a lucir una sonrisa de oreja a oreja digna del mejor de los despertares.
De cualquier forma, agradable o no, después del despertar, lo que toca es desperezarse, ponerse en marcha y trabajar para hacer realidad tus sueños.

7/10/2008

Susanita y el terrorista


En general, podemos decir que los niños son como el word: copian y pegan. Por eso, me pregunto de quién están copiando mis enanos. De mí no, seguro. Ayer la niña me trajo del cole un dibujo en el que se veía una muñecaja con traje de bailarina de la mano de un muñecajo con pajarita roja al cuello y, en medio de los dos, un muñecajito pequeñito y rojo. Y me espeta, así, sin anestesia: "Esta soy yo, este es el marido con el que me voy a casar y este (por el muñecajito rojo) el hijo que vamos a tener". Dios-pensé-Si estoy criando a Susanita. El niño, en cambio, en vez de traerme el dibujo del cole, decidió pintarmelo en el muro de la entrada de mi casa. Por eso y por otros muchos motivos similares, es conocido en mi familia con el apodo de "El terrorista". De hecho, tú gritas "Terroooo..." y una voz de pito te contesta al otro extremo de la casa: "¿Quééé,,,,?", así que ya lo tiene asumido, el pobre.
Mi santo que, cuando eramos novios, quería tener tantos hijos me dice ahora que, si me quedo embarazada, me tira por las escaleras (como si yo me autofecundara, oye). Pero, de lo que no se da cuenta él es de que los críos son como el Word...y a alguien tienen que salir.

6/10/2008

El gas de la risa


P.G. Wodehouse, uno de los mejores escritores ingleses del siglo XX, escribió una novela, protagonizada por curiosos personajes envueltos en absurdas circunstancias, llamada "El gas de la risa" porque todo comienza en la salita de espera de la consulta de un dentista que usa óxido nitroso para anestesiar a sus "víctimas". También la anestesia actual comienza sus primeros capítulos en la consulta del dentista (No olvidemos al "famosísimo" Morton y al verdadero padre del óxido nitroso: otro dentista llamado H. Wells). El óxido nitroso se sigue usando hoy en día: cada vez menos dentro del quirófano y cada vez más como droga de diseño fuera de él (Flipo en colores...). Pero este post es, en realidad, para animar a todos a leer alguna de las novelas de este increíble y divertidísimo escritor y echarse unas risas sin necesidad de gas.

1/10/2008

Anestesia general...¡Oh, sí!



Necesito un día de anestesia general: uno de esos días en los que te despiertas porque ya no tienes sueño (no porque suene el despertador o porque una manita helada te toque la cara poniéndote al borde de un infarto). Uno de esos días de desayunar con calma al aire libre con zumo natural, tostadas y té. Esos días en los que el resto de las horas son páginas en blanco que no hace falta que rellenes ya mismo, porque puedes irlas rellenando con lo que te apetezca sobre la marcha: tomar una caña con los amigos, ver una peli después de almorzar, echarte una siessssta, repatingarte en el sofá con un buen libro, tomar un café con calma...y otros pequeños placeres de la vida. Y es que, últimamente, mi santo y yo hacemos carambolas para cuadrar niños, guardias, cursos, peonadas y consultas de tarde. Y apenas nos guardamos unos minutos para nosotros (algo así como una anestesia regional parcheada). En fin...