Un blog es como un árbol. Primero, eliges una maceta que te gusta y plantas una semilla. Al principio, no se ve nada, sólo tierra yerma dentro de una maceta bonita. Pero, con los cuidados diarios, un día, de pronto, ves asomar tímidamente la primera ramita verde, que, en mi caso, fue
A esa ramita verde le siguen otras (como EC-JPR, por ejemplo).
Y, poco a poco, va saliendo un pequeño tronco, del que parten ramitas frágiles. Esas ramitas frágiles aportan al tronco un montón de hojas verdes que hacen la fotosíntesis diaria y mantienen vivo el blog. O, al menos, eso es lo que me pasó cuando Miguel Angel entró en el mío, con toda su pandilla (Juana, Berni, Capitán Garfio, Grasiete, Rafa T, Mayol...)
Hay que abonar y regar a menudo para que el árbol siga creciendo. Y, de vez en cuando (afortunadamente, pocas veces) arrancar una mala hierba, que asfixia al tronco o cortar algún capullo de las ramas. En ocasiones, el volumen de las hojas no deja ver algunas del interior de la copa (Osomel, la Dra Polvorón, Yaiza, Andriu...que sé que me leen aunque casi no comentan), pero están ahí, haciendo la fotosíntesis con el resto para nutrir este árbol.Hay hojas de color verde oscuro (Matahari, Jane, Septena...), hojas con las venas muy marcadas en su superficie (Daniel, Martín, Pepe, Miguel Angel, Blues, Penélope, Sonsoles, Javier...), hojas que apenas acaban de empezar a enverdecer (Ulukai, JB, Sophie, Nebulina,Chocapic...), hojas con vetas de colorines (Emilienko, Anita Patata Frita, MJ, Yogur, Morris, Isaac...), hojas con pequeñas flores a su cargo (Amalia, Camino...) y hojas verde fosforito (como el Dr Mapache, que es único en su especie).Un abanico de hojas, un abanico de tonos de verde, sobre las cuales, a veces, se posa algún ave de paso. Alguna de estas aves encuentra acogedora la copa del árbol y decide hacer su nido entre las ramas. Y pasa de esta forma, a convertirse en parte del conjunto, como quien llega a su casa y le gusta.Y se sienta en el sillón, con un suspiro satisfecho.
Cuando llega el otoño, algunas hojas se descuelgan y el tronco se pregunta, al verlas desaparecer arrastradas por el viento, qué será de ellas, por qué derroteros las llevará la vida (Violeta, Andrea, Elimary, Soraya...). Pero, a pesar de que estén lejos, el árbol sigue considerándolas suyas.
Este árbol, este blog, ha pasado su niñez y estira sus ramas al cielo gracias a todas y cada una de sus hojas. Y , por supuesto, a sus raíces.
Este árbol, este blog, ha pasado su niñez y estira sus ramas al cielo gracias a todas y cada una de sus hojas. Y , por supuesto, a sus raíces.
























