Todo hay que decirlo. Tanto mi santo como yo somos bastante ateos. Por no decir del todo. Él, porque le criaron así. Yo, porque diez años en un colegio religioso terminaron por sobresaturarme de por vida. Así que Susanita y el Terro son unos incultos en cuanto a religión e ideas religiosas se refiere. Me di cuenta un día que nos cruzamos con una procesión:miércoles 11 de noviembre de 2009
Ateísmos varios
Todo hay que decirlo. Tanto mi santo como yo somos bastante ateos. Por no decir del todo. Él, porque le criaron así. Yo, porque diez años en un colegio religioso terminaron por sobresaturarme de por vida. Así que Susanita y el Terro son unos incultos en cuanto a religión e ideas religiosas se refiere. Me di cuenta un día que nos cruzamos con una procesión:lunes 9 de noviembre de 2009
Aguas menores
El paritorio tiene en mí un efecto diurético. Lo separan de los quirófanos centrales cuatro pisos de escaleras y un pasillo más largo que la esperanza de un pobre. Las ganas de mear me empiezan cuando voy por el segundo tramo de escaleras, detrás de la señora de 70 años con la rodilla fastidiada que no sé por qué cuernos no coge el ascensor y que lleva siempre a su lado a un solícito marido de unos 80 años, bloqueando el hueco completo y no dejándote pasar. Una vez que ambos alcanzan la planta de salida, pongo el turbo para bajar las dos plantas que me quedan. Pero, como en Le Mans, hay una curva peligrosa antes de tomar la recta final. En esa curva está la salita de espera de familiares, que, apenas ven llegar a alguien vestido de verde, se despliegan como un escuadrón de combate y te acorralan.domingo 8 de noviembre de 2009
Pongamos que hablo de Madrid
Me he pasado el fin de semana en Madrid. Y me ha sabido a poco. Siempre me sabe a poco. Entendámonos: soy tinerfeña. Y a mucha honra. Pero, cuando elegí hacer mi residencia de Familia en Madrid, no sabía que aparte de años, iba a dejar en esa ciudad un cachito de mi corazón. martes 3 de noviembre de 2009
EnREDada

domingo 1 de noviembre de 2009
España cañí

jueves 29 de octubre de 2009
En las nubes

Las mujeres tenemos un don que no tienen nuestros oponentes masculinos. Ese don es hablar de un tema mientras tienes la cabeza en las nubes, pensando en otra cosa totalmente distinta. Es algo sano que preserva tu salud mental y que nos ahorra un pastón en psicoanálisis. Ojo, no digo que los hombres no lo hagan, no. Pero a ellos se les nota que están a por uvas.
- ¿Sabes? - le digo a mi santo, que tiene la vista fijada en el partido de fútbol - He conseguido cambiar esa guardia que te dije.
- Ah, ¿sí? - me responde, mientras su cabeza está a años luz, pensando en el próximo regate o en lo mal que está pitando el árbitro.
- Y me he echado un amante en el trabajo.
- Ah, qué bien.
Una de dos: o le importa un pito o no me está haciendo ni puto caso. Me decanto, obviamente, por la segunda opción. En cambio, una puede asentir con cara de pena mientras tu vecina te habla de sus mil y un achaques a la par que tu mente está por los cerros de Úbeda sin que se note lo más mínimo.
Pero está claro que no todo viene determinado genéticamente. Es éste un don que hay que cultivar y perfeccionar con la práctica y la experiencia. Y, por supuesto, nunca jamás debes dejar que la otra persona se dé cuenta de cuan lejos está tu mente.
- Toto - le pregunta mi hija a su abuelo - ¿por qué plantaste esas plantas ahí?
- Pues mira - empieza mi padre, enamorado de su huerta - la platanera tuvo unos cuantos hijitos y hay que quitarlos de al lado de la planta madre porque si no se beben toda el agua. Así que hay que trasplantarlo. Para eso, hacemos un hoyo, sacamos con cuidado las raíces...
Nadie duda de la total atención de su nieta, hasta que llega el Terrorista y, sorprendido, pregunta:
- Toto, ¿por qué plantaste esos árboles ahí?
- Porque no tenía nada mejor que hacer - le responde su hermana.
Definitivamente, le hace falta un poco de práctica.
martes 27 de octubre de 2009
Crónicas de congreso III/III: Aprendiendo ecografía
Hace ya meses, mi primo (que esperaba el nacimiento de mi primera sobrina) me mandó por email una ecografía del tercer trimestre, donde se distinguían claramente los ojos, la naricita, los labios y una mano de mi futura sobrina. Le contesté: "¡Qué sobrina más bonita que voy a tener!". La respuesta fue: "Gracias a Dios. Eres la primera que no me pregunta que qué cuernos se ve en esas líneas de puntos".
lunes 26 de octubre de 2009
Crónicas de congreso II/III: Pamplona
Uno de mis defectos (aparte de los reseñados en este blog aquí, aquí, aquí y aquí) es que tengo menos orientación que el asesor de moda de las hijas de ZP. Digo yo que, con 480 asesores en nómina, da para que tus hijas no hagan el ridículo vestidas de Morticia Adams en la Casa Blanca.
Pero a lo que íbamos: que me sueltan en el patio de mi casa y me pierdo. Pues eso precisamente es lo que me pasó al intentar ir de pinchos (perdón, pintxos) en Pamplona.
Miss Mariposa, la Dra Olivia y yo, después de un cóctel de bienvenida bastante austero, decidimos llenar la panza en el Bodegón Sarriá. Y, después de haber dado cuenta de un caldico y otras viandas, emprendimos el regreso al hotel con la satisfacción que da la barriguita llena. Pero, ay, una de dos: o nos habían cambiado las calles o nos habíamos perdido en el camino de regreso.
su novio por octava vez esa noche (el amor es lo que tiene), la Dra Olivia y yo nos acercamos a preguntar al primer paseante que avistamos.- Perdone, ¿el hotel Tres Reyes?
- Querrá decir el Dos Reyes
- ¿Cómo?-hubiera jurado que a la ida era un triunvirato.
- Sí, aquí estamos en un reyno racista y el rey Baltasar no existe.
Es que los atraigo, leñe. Donde voy siempre me topo con el friki del pueblo.
Gracias al Señor de los aviones y al Señor del juego de la maquinita que impidieron que nos perdiéramos de nuevo al día siguiente. Nos enseñaron Pamplona, sus pintxos y lo "suyos" que eran los navarros. Y nos aguantaron estoicamente.
domingo 25 de octubre de 2009
Crónicas de congreso I/III: Barajas

jueves 22 de octubre de 2009
Ayuno preoperatorio
Como ya dijo Martín en este estupendo post, para operarse hay que estar en ayunas. ¿Por qué? No porque los anestesistas y sus blastos seamos seguidores del Islam y hagamos Ramadán perpetuo. O directamente, con perdón de la expresión, queramos joder la marrana al personal. No. Uno de los riesgos mayores de la anestesia general es el paso del contenido ácido del estómago a los pulmones. Cosa más fácil porque, cuando estamos sometidos a una anestesia general, perdemos los efectos protectores que impiden este paso de alimento al pulmón. El ácido produce una inflamación pulmonar importante y muy grave, que, en determinadas ocasiones (unida a otros problemas del paciente) puede llegar a ser mortal.lunes 19 de octubre de 2009
Me voy de congreso
Entrevistamos, en quirófano, a la anestesioblasta bloguera más guapa y simpática de la blogosfera (Ya que me entrevisto a mí misma, me echo flores. Faltaría más). Nos recibe con una sonrisa tras la mascarilla, a pesar de que son las tres de la mañana y sigue currando.viernes 16 de octubre de 2009
Teorema de los brasas
Tengo la firme teoría de que hay individuos en este planeta que han nacido para ser brasas. O, lo que es lo mismo, pesados, plomos, cargantes, fastidiosos, tediosos, mortalmente aburridos...Como podéis comprobar, existe una amplia variedad de sinónimos al caso en nuestro idioma, lo cual demuestra la alta densidad de brasas existentes por metro cuadrado. Al menos, en mi entorno.jueves 15 de octubre de 2009
Cambio climático
Estamos vilmente acostumbrados a ver desgracias ajenas y a no sentirnos afectados por ello en lo más mínimo. Los telediarios nos derraman cada día, sobre el mantel, accidentes mortales, hambruna, terremotos, inundaciones...y, nosotros, a lo nuestro:
- Pásame la sal
-Toma
- Te quedó bueno el ragú
- Sí, ¿verdad? Ñam, ñam
Conscientes de que no sirve de mucho hablar por televisión, el Blog Action Day ha decidido utilizar otro medio para concienciar a la gente: las voces de miles de bloggers que hoy se unirán para hablar del cambio climático.
Lo del cambio climático es una cosa que no está demostrada. Hay voces que sostienen que el mar subirá unos 30 cms a finales de este siglo y que, para el siglo XXII, esa subida podría llegar al metro a raíz del deshielo de los glaciares y de los polos (lo cual, viviendo en una isla, es como para preocuparse). Otros sostienen que esto no puede comprobarse hasta dentro de 100 años (o sea, cuando haya pasado...¡qué listos!). Lo que sí está claro es que existe un calentamiento global del planeta, en el que hemos intervenido emitiendo CO2 a mansalva a la atmósfera. Y que ese calentamiento global disminuirá las diferencias entre verano e invierno, aumentando el nivel del mar, pero también la concentración de humedad de la atmósfera, lo cual lleva a un incremento en el número de tormentas, huracanes y lluvias torrenciales.
Disminuir la emisión de CO2 es una cosa increíblemente difícil. ¿Por qué? Porque existen gran cantidad de intereses políticos y económicos metidos de por medio (Y ya se sabe que el dinero mueve el mundo). Los países productores de petróleo (Arabia Saudí, Irán, Irak, Kuwait, Ecuador, Venezuela, Libia...) no están, precisamente, nadando en oro (por lo menos, el global de su población), para obviar su principal fuente de ingresos así como así.
Por lo tanto, para conseguir este objetivo se ha de empezar por educar a la población, que es siempre lo más difícil, a realizar un consumo responsable: potenciar los recursos energéticos alternativos (energía solar y eólica, por ejemplo), reciclar para reducir el consumo de plástico y de papel, usar poco el coche y caminar más ...Y, en definitiva, ser lo suficientemente sensible como para oír los alaridos de dolor de nuestro viejo planeta Tierra.
lunes 12 de octubre de 2009
Obediencia ciega









